Fotos: ACG

Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán

Dicen que, en Morelia, el COVID-19 ha dejado en luto a 414 familias, y las filas para subirse el tranvía son largas y la Danza de los Viejitos suena.

Transporte público y tranvías repletos de turistas, las medidas sanitarias pocos las siguen. La juventud paseando sin usar cubrebocas, recolectores de basura recogiendo botellas de la fiesta de la noche de ayer. En Morelia este 2 de noviembre es un día normal, pareciera que la pandemia dio el permiso; locales y turistas salieron a las calles a relajarse.

El hastío de estar soportando una pandemia desde marzo, la desesperación de salir a tomar el aire y divertirse, han hecho olvidarse de las medidas sanitarias para evitar muertos por COVID-19, epidemia que en Michoacán ha contagiado a 25 mil 188 personas y matado a dos mil 5.

Avenida Madero, medio día.

Uno de cada dos turistas sin portar ese utensilio que tanto han recomendado el que manda en Palacio de Gobierno; disfrutan de su gazpacho, un café y salir a pasear en su día de descanso.

Tránsito fluido, ambulancias para allá, y para acá.

Los tranvías Kuanari, más allá del 50% de aforo, las combis igual. No hay policías para cuidar que todos sigan las medidas, dicen las autoridades estatales, mientras elementos a bicicleta de la Policía Michoacán levantan multas a automovilistas estacionados en la Plaza Valladolid.

En las calles Allende y Valladolid, los recolectores de basura hacen fila para levantar bolsas de los bares morelianos. Botellas de licor y refresco, de la fiesta de la noche anterior.

“Lleve sus papas, a 20 pesos la bolsa”, vocea un comerciante informal de tubérculos fritos. Sin cubrebocas, recibe el dinero y después exprime el limón en la crujiente botana.

Algunos infantes, acompañados de sus padres, aun andan pidiendo su “calaverita”, emulación y tropicalización de la tradición gringa del Halloween.

El Ayuntamiento encendió las fuentes danzarinas. Viva el turismo, mueran los posibles enfermos de COVID-19.

Retrato aquí, retrato allá. “Selfis” para las redes no pueden faltar.

La Jornada Nacional de Sana Distancia acabó, estamos en la Nueva Convivencia, la normalización de una pandemia que llegó para quedarse.

Una madre con su hija sobre la calle Ocampo, señora de no más de cinco décadas, harta del cubrebocas, lo retira, por lo que la niña pregunta:

-Mami, ¿por qué tu si te quitas el cubre?
-Tú no te lo quites y ya,
respuesta para la infante de cerca de diez años, su vista al horizonte, sin entender la respuesta de su progenitora.

El hastío y el tedio en los morelianos. El relajamiento y desestrés para los visitantes. Tras una noche con miles de turistas en el Centro, se prevé la multiplicación de casos en la capital de Michoacán, en 15 o 22 días; ¿Nos veremos?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí