Melissa García – Morelia, Michoacán
Con más de 130 años abierto, el Panteón Municipal de Morelia está cerrado por segunda ocasión este año, pues la creciente pandemia del coronavirus ha forzado a las autoridades a evitar las aglomeraciones, como la que se realiza en las festividades de los Fieles Difuntos y de Todos los Santos.

La celebración con la que los mexicanos festejan el regreso de los muertos fue empañada por un virus; a pesar de ello, hay quienes faltos de información llegan al camposanto, ramo de cempasúchil en mano, con el propósito de limpiar y embellecer las tumbas de sus familiares, pero se encuentran con las puertas cerradas y selladas con letreros donde se anuncia el cierre oficial.

Con un modesto dispositivo policial para evitar cualquier desmán que se presente, el Panteón Municipal, ubicado entre las colonias Gustavo Díaz Ordaz y Morelos, carece de la vendimia acostumbrada; los puestos de flores que se colocaban a su alrededor son pocos.
“Hubo más vendimia y flor hace unos días. La gente se dejó venir desde el lunes hasta el jueves, cuando aun estuvo abierto el panteón”, refiere Gregoria, una mujer de aproximadamente 60 años que desde hace una década suele ofertar flores afuera del camposanto, pero que hoy le tocó ver cómo su sostén de vida en esta época no fue como todos los años.

El 10 de mayo, Día de la Madre, el cementerio también fue cerrado, pero para este 1 y 2 de noviembre se hizo más extenso el cierre del lugar, ya que, a decir de Héctor Sánchez Ramírez, director general del Panteón Municipal de Morelia, se previó que desde el 30 de octubre y hasta el 3 de noviembre permaneciera cerrado.

Los alrededores de las 16 hectáreas que conforman el panteón se encuentran sin aglomeraciones, y no fue necesario habilitar la doble circulación en la calle Francisco J. Múgica, frente a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, para evitar el congestionamiento vial que año con año se hace.
Las ventas acostumbradas han caído hasta en un 80 por ciento, según calculó Don Camilo, un lapidero que junto con su familia suelen obtener mayores recursos económicos durante esta época, cosa que este año no ha sido posible.

Así, el ir y venir de la gente por los alrededores del Panteón Municipal no existe en esta época, y solos descansan los miles de cuerpos que permanecen enterrados o depositados en pequeñas urnas tras ser incinerados. Quienes tuvieron la oportunidad de adornar a sus muertos lo hicieron en días pasados; quienes no, buscarán hacerlo posteriormente a esta fecha, cuando podrán regresar al camposanto.







