Juan Antonio Magallán – Ciudad de México
No hay posibilidad alguna de romper el pacto federalista en México; si los 10 gobernadores de la Alianza Federalista tienen vocación democrática tendrán que preguntarle a sus gobernados; su nerviosismo se debe a que ya estamos en tiempos electorales, pero “no hay nada que temer”, dijo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Así se burló el primer mandatario del país de que el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, y sus nueve homólogos de la Alianza Federalista dejaran ver la posibilidad de un rompimiento del pacto federalista por la actitud centralista y de retroceso del Gobierno de México, ante lo cual López Obrador decidió ignorar los puntos que los gobernantes estatales demandas y deslizar que más lo que buscan los es atraer votos.
Aunque reconoció que “están en su derecho”, López Obrador aclaró que para llevar a cabo un rompimiento con la Federación se tendría que llevar a cabo diferentes fases: hacer un referéndum con los ciudadanos, concretar reformas constitucionales y presentar controversias constitucionales que serían resueltas en el Poder Judicial.
“Estamos en temporada de elecciones, y entonces se están agrupando en contra nuestra, pensando que así van a tener votos. Nosotros consideramos que esto es normal, es legítimo. Respetamos esas posturas, y como le tenemos respeto y confianza al pueblo, sabemos que no hay ninguna preocupación, nada que temer”, declaró.

Ni siquiera hablará con gobernadores
El presidente dejó en claro que ni siquiera dará audiencia a los gobernadores para tratar el tema concreto del reparto inequitativo de los recursos de la nación, ya que considera que “no habría materia”, y arengó que no permitirá que utilicen la investidura presidencial para llegar a sus propósitos electorales.
“Es una actitud propia de la temporada electoral. No sé qué estén viendo o sintiendo o qué les estará pasando. Ya andan muy nerviosos, no sólo ellos, sino los medios y grupos que están buscando agruparse contra nosotros, y están desatados”, concluyó.

Una vieja discusión no resuelta
No obstante, la discusión sobre la inequidad de la Ley de Coordinación Fiscal antecede al gobierno de la Cuarta Transformación, y es una demanda que tanto Silvano Aureoles como distintos gobernantes de otros estados, especialmente del norte mexicano, vienen haciendo a nombre de sus gobernados años antes de que López Obrador alcanzara el poder en 2018.
Ayer históricamente se realizó en cada estado de la Alianza sendas reuniones con los principales representantes de los distintos sectores de la sociedad, de manera simultánea, y en éstas los gobernadores recibieron el respaldo de los líderes sociales, empresariales y religiosos, entre otros, en su posición ante el Gobierno Federal.







