Cuauhtémoc Castañeda – Morelia, Michoacán
Los últimos momentos de la vida de Xitlali B. fueron brutales, pues fue golpeada con dolo, alevosía, ventaja y superioridad numérica, causándole múltiples traumatismos en todo su cuerpo y rostro.
“Incluso le hicieron pedazos su nariz. Y todo esto hasta hacerle perder la vida, y se descubrió que al momento de que fueron hallados sus restos, entre sus manos tenía cabello, que ahora se sabe que no pertenecía a la víctima”, reveló el juez del caso durante la Audiencia de Control que inició el 7 de octubre y continuó el día de hoy, sobre la causa penal 1468/2020 que se desahoga en la Sala 8 del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán.
Estos cabellos podrían ser la prueba más contundente en este caso que consternó y conmovió a la opinión pública de nuestro estado.

Vinculadas a proceso
En esta audiencia la defensa de las presuntas asesinas podría haber obtenido la ampliación del termino constitucional para aportar pruebas a su favor, pero el juez, con base en los datos de prueba otorgados por el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE) decidió a las 11:19 de este domingo vincular a proceso penal a Estéfany N. y a Laura A. por homicidio calificado en agravio de Xitlali B., y les dictó prisión preventiva, por lo que será desde ahí que enfrentarán a la justicia.
En esta ocasión las indiciadas comparecieron virtualmente desde el Cereso de Mil Cumbres, en compañía de sus abogados, por otra parte el equipo de abogados de la víctima y finalmente el Ministerio Público.
El juzgador dio un plazo de cuatro meses, es decir hasta el próximo 11 de febrero de 2021, para que la FGE amplíe su investigación, antes de que se decida si serán acusadas, lo cual es inminente frente a las pruebas que se presentaron. Además, inidicó a las presuntas homicidas que tienen tres días para apelar su decisión si así lo deciden a partir del día de mañana, lunes 12 de octubre.

¿Qué pasó?; la versión de la Fiscalía
Con la declaración de la pareja sentimental de Xitlali, así como de su pequeño hijo, se pudo saber que el 30 de septiembre la víctima se reunió con Estéfany y Laura en el Café MX que se ubica en la avenida Camelinas de esta capital, después de ser citada por Estéfany, que dijo a Xitlali que “una amiga” (Laura) deseaba arrendar un inmueble propiedad de la víctima, por 12 mil pesos mensuales.
La presencia de la víctima y las dos indiciadas en el establecimiento se pudo corroborar con los videos de las cámaras de seguridad del Café MX, que además registraron con claridad cuando las tres mujeres salieron juntas y abordaron el vehículo sedán marca Mercedes-Benz que usaba habitualmente Xitlali.
Posteriormente las tres se dirigieron a la casa donde vivía Stéfany, perteneciente a la madre de la pareja sentimental de Xitlali y abuela de la primera, que es sobrina del novio de la víctima. Esto quedó completamente corroborado con el seguimiento de las cámaras de seguridad del C5i y con las rutas grabadas digitalmente por los celulares, tanto de las indiciadas, como de la agraviada, probando también que las tres se encontraban a la misma hora en el domicilio de Stéfany y la suegra de Xitlali.

Según la pareja de Xitlali, en ese momento ella le informó por vía celular que se encontraba en esa casa, argumentando que había pasado a recoger agua de coco. Después de esa comunicación, dijo, él ya no supo más de la víctima. Coincidentemente, en ese domicilio es donde se tiene la última ubicación del teléfono celular de Xitlali.
Por medio de la investigación pericial realizada por la FGE en la vivienda referida, la bioluminiscencia de manchas hemáticas (de sangre) en pisos, muros, e incluso en una pared forrada de madera y en un juguetero, los acusadores pudieron comprobar la violencia extrema de la que Xitlali fue objeto, ya que al hacer la perito genetista las pruebas de ADN a la sangre encontrada, corroboró que ésta pertenecía a la víctima.
Por su parte, la madre de la pareja sentimental de Xitlali declaró que ese día, por tratarse de un día de asueto, salió en compañía de su nieto, el hermano de Stéfany, a hacer algunas compras domésticas y luego a dar un paseo, por lo que no estuvieron en el domicilio durante todo el día, pero testimonió que cuando llegaron “había un fuerte olor a cloro y Fabuloso (agente limpiador con fragancia de uso general) en todo el domicilio”.

A través del mapeo que realizaron las autoridades de las líneas celulares de las indiciadas pudieron determinar que ambos dispositivos recorrieron esa misma noche la ruta entre la casa de Estéfany y el sitio exacto donde fueron encontrados los restos mortales de Xitlali, en la frontera entre Michoacán y Guanajuato, y posteriormente cubrieron el recorrido entre esa ubicación y el lugar donde se encontró el auto Mercedez Benz de la víctima, para después recorrer el camino entre esa posición y sus domicilios en Morelia, entre las 21:00 y 22:00 horas del 30 de septiembre.
La ubicación exacta donde se localizó el cuerpo Xitlali el 1 de octubre por la tarde corresponde a un camino parcelario cercano a la comunidad de Hoya de Álvarez del municipio de Valle de Santiago, en Guanajuato, por lo que fueron autoridades de ese estado las que localizaron el cuerpo envuelto en dos cobijas y tapado con bolsas de plástico negras, con sumamente visibles indicios de una muerte violenta.
Al hacer el levantamiento del cadáver y efectuar la necropsia de ley en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Irapuato, los peritos guanajuatenses observaron que en una de las manos de la víctima había cabellos enredados, y al hacerles pruebas genéticas determinaron que no pertenecían a la víctima, por lo que el análisis de ADN de quien la hubiera asesinado podría corroborar su identidad.

Por su parte, las autoridades michoacanas localizaron el auto de Xitlali también el 1 de octubre en la comunidad de Jeruco, del municipio de Cuitzeo, en donde encontraron manchas de sangre, tanto en la manija de la puerta, como en las vestiduras del vehículo, y además en la alfombra de la cajuela. Al hacerse las pruebas periciales, se pudo comprobar que estas manchas contenían material genético de Xitlali, pero además de otra persona, que no ha sido identificada hasta este momento, pero que podría revelar una vez más la identidad de quien le dio muerte.
Con estos contundentes indicios, el agente del Ministerio Público a cargo de la investigación se comprometió a, en los cuatro meses que el juez otorgó para la investigación complementaria, obtener las siguientes pruebas adicionales:
- La planimetría completa y detallada de las rutas y ubicaciones de las líneas telefónicas tanto de la víctima como de las indiciadas.
- La identidad genética de los cabellos encontrados en la mano de la víctima.
- La identificación del portador de la sangre encontrada en el Mercedes Benz de Xitlali y que no corresponde a la de la víctima.
- Las declaraciones de los vecinos del domicilio de la madre de la pareja sentimental de Xitlali.

Y además de ello, todos los elementos probatorios que surjan en las pesquisas para corroborar que, sin lugar a dudas, Estéfany y Laura son las asesinas de la enfermera moreliana.
A esta audiencia asistió también el padre del hijo de Xitlali, exesposo de la agraviada, como representante legal del menor, que es una de las víctimas indirectas de este crimen.
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