Morelia, Michoacán

Para Xitlali Elizabeth Ballesteros era un día normal. El 30 de septiembre había asueto laboral en Morelia, Xitlali tenía que resolver varios pendientes. Entre la aflicción y la atención del padecimiento de cáncer de su esposo y las cosas del hogar, poco tiempo le quedaba para el descanso.

Xitlali aprovechó ese día feriado para a realizar varios pendientes como el pago de servicios. Se apuró a tener lista la comida y salió un momento de su domicilio, ubicado en la zona de Altozano, para hacer el pago del agua. Debía regresar rápido para dar los alimentos a su esposo enfermo y a su hijo de 11 años. El retorno nunca ocurrió. Pasaron las horas y su familia desesperada y angustiada la buscaba. Inexplicablemente Xitlali había desaparecido sin dejar alguna evidencia.

Así lo narraron sus familiares esta mañana, apenas una hora antes de que empezara a divulgarse el hallazgo del cuerpo de la joven enfermera. Consternada y llorosa por la desaparición de su hija, su madre Lucina Ballesteros, aún no se enteraba del desenlace.

La madre de la joven, acompañada por familiares, así como de Sofia Blanco Sixtos, activista del Colectivo Mapa, dieron a conocer a los medios de comunicación esa situación y pidieron el apoyo de la ciudadanía para dar con el paradero de Xitlali.

Dijeron que estaban esperando el término de 72 horas para que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGE) procediera a la exhaustiva búsqueda y dar con el paradero de la joven.

Informaron que hasta ese momento poco o nada se sabía de toda la situación y revelaron que en la última comunicación que tuvieron con Xitlali iba en su vehículo por el hospital Star Médica y aunque el automóvil Mercedes Benz en que se transportaba la enfermera apareció ayer, en la zona de Cuitzeo, no había indicios del paradero de la enfermera.

La madre de Xitlali, entre lágrimas y la voz entrecortada, platicó que Xitali es una mujer muy apegada a su familia, con poca vida social, muy responsable de su trabajo y que se encontraba muy contenta, ya que apenas hacía una semana le habían asignado su plaza como enfermera en el hospital del IMSS de Charo, por lo que dijo no saber qué pudo haber sucedido.

“Mi hija es una persona muy tranquila, no tiene enemigos ni problemas con la gente, ella está dedicada a su hijo y esposo”, expresó.

Ahí mismo hizo un llamado a las autoridades para que actúen de forma contundente y oportuna. Horas después empezaría a difundirse de manera extraoficial que había aparecido el cuerpo sin vida de la enfermera.

El caso de Xitlali se ha sumado a infinidad de alertas por desapariciones de mujeres en Michoacán. Hasta el mes de julio se habían emitido 202 alertas Alba (143) y Amber (65); las primeras por desaparición de mujeres y las segundas por sustracción de menores de edad, de acuerdo con cifras de la FGE.

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