Morelia, Michoacán
En Michoacán el normalismo está muerto; las escuelas normales son movimientos políticos asistencialistas sin bases ideológicas, ni autonomía intelectual; los jóvenes son manipulados por intereses fácticos, indicó el filósofo, pedagogo e historiador Jorge Vázquez Piñón.
Egresado de la Escuela Normal Urbana Federal hace 50 años y ex profesor de la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” de Tiripetío, el especialista comentó que las llamas del normalismo comprometido con la educación se extinguieron hace dos décadas y lo que quedan son grupos de estudiantes de “conciencia juvenil inmediatista”.

Así lo señaló en entrevista para Primera Plana Radio, al explicar que las normales, derivadas de las Escuelas de Agricultura impulsadas por Plutarco Elías Calles, en su origen, tenían la premisa de una formación integral docente, con bases de pedagógicas y de desarrollo agrícola, pero de ello no quedan ni las cenizas.
“Trabajé en la Escuela Normal de Tiripetío y en la Escuela Normal Urbana Federal muchos años y me atrevo a referir que el normalismo está muerto, está acabado. No hay normalismo, me atrevo a decir. Lo que hay son escuelas normales que se han convertido en un movimiento político asistencialista, demandante, pero sin compromiso con el desarrollo social”, expresó.

Fiel crítico del sistema normalista, el ex catedrático de la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana recalcó que las Escuelas Normales no tienen bases ideológicas sólidas y lo que han hecho es sumirse en ideología “por inercia”, tras la masacre estudiantil de 1968.
“Las escuelas normales son manipuladas en el sentido de que la juventud normalista no tiene autonomía intelectual. Desde 1993 los planes de estudio de educación normal no han dado ninguna formación humanística, filosófica, de conciencia histórica, ni siquiera de Historia de la Educación, lo cual ha contribuido al deterioro académico en general para Michoacán”, finalizó.







