Morelia, Michoacán – Juan Antonio Magallán

El principal obstáculo para detener los contagios de COVID-19 en Morelia, Uruapan y Zamora son los presidentes municipales, “no miden el riesgo”, comentó el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

Al presidir la inauguración del Centro de Salud de Tziritzícuaro Nativitas, en Maravatío, el mandatario estatal dijo que al sostener una reunión virtual con Raúl Morón Orozco, el edil dijo “estar tranquilo”.

“La crisis la tenemos en Morelia, Uruapan y Zamora pero, el principal obstáculo es que los presidentes no lo vean la dimensión que tiene el riesgo.

En la reunión el presidente de Morelia dice estar tranquilo, no dice nada, pero se tienen tres mil contagios y 200 muertos. No debemos esperar a que se haga un desastre, porque buena parte de pacientes llegan a Morelia porque hay más capacidad hospitalaria”, indicó.

En ese sentido, Aureoles Conejo recordó que Lázaro Cárdenas se convirtió en el epicentro de la pandemia de COVID-19 porque las autoridades sanitarias no le dieron la importancia debida a la ola de contagios.

“En Lázaro Cárdenas la presidenta no creía y decía que no iba a cerrar, y por no acatar las medidas sanitarias, se nos vino la crisis complicada que tuve que ir dos o tres veces a quedarme allá, a cerrar y apretar tuercas hasta contener, traíamos la mitad de contagiados en Lázaro Cárdenas, pues ahora Morelia entrará a esa crisis”, indicó.

En tanto, Aureoles Conejo dijo que en Morelia se reportan 480 casos activos, por lo cual se deben extremar precauciones, toda vez que el IMSS apenas tiene capacidad para atender a 250 personas, mientras que la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) llega a las 300 camas.

“Si se nos saturan los hospitales, párale de contar será imposible atender la pandemia, porque un paciente no entra y sale en una hora, sino que tarda horas”, finalizó.

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