Zaira Mora – Morelia, Michoacán
En la actualidad, por el correr de todos los días, se nos hace muy fácil y práctico dar a nuestros hijos, o tomar nosotros durante el día, cualquier jugo de cajita, e incluso lo mandamos como parte del lunch de los pequeños, ya que seguro pensamos que por ser jugo es sano, pero la realidad es muy diferente.
Imagina que es como si te comieras seis dulces al mismo tiempo o bien cinco cucharadas cafeteras de azúcar; ¿eso es mucha azúcar, verdad?, sobretodo para un vaso pequeño de jugo, lo que cabe en una cajita de 200 mililitros.

Otra realidad es que no contienen nada vivo, porque para poder soportar tanto tiempo en un estante del supermercado sin echarse a perder, han sido pasteurizados o cocidos a temperaturas muy elevadas, por lo que todas las enzimas han muerto. Por lo tanto, beber uno de estos “jugos” de naranja no es lo mismo que comer una naranja.
Así que la próxima vez que estés pensando en sustituir tu merienda por una caja de jugo, mejor cámbiala por una fruta fresca. ¡Es fácil de comer y mucho más sana!







