Morelia, Michoacán – Cuauhtémoc Castañeda
Comerciantes y vecinos que tienen sus negocios y viviendas en la calle lateral norte de avenida Madero Poniente (salida a Guadalajara), protestaron enérgicamente por la malhecha y ‘sospechosa’ ciclovía que construyó en esa zona el Gobierno Municipal de Morelia y que, a todas luces, dijeron, se sometió a los caprichos de un particular que no quiere obstáculos afuera de su propiedad.

Uno de los reclamos tiene su origen en que ahora los vecinos, comerciantes y clientes ya no pueden estacionarse en la lateral, afuera de sus viviendas y negocios, porque por ahí pasa la ciclovía, pero contradictoriamente, y sin explicación alguna, el carril confinado para bicicletas no se construyó afuera de un predio baldío de cerca de un kilómetro de extensión que se ubica en la lateral frente al acceso a la colonia Fidel Velázquez.

Los afectados consideraron que esta es una medida arbitraria y “muy sospechosa esta situación”, porque ahí la ciclovía “en apariencia no se afecta a nadie”. Visiblemente molestos cuestionaron: “¿Por qué en esa zona, no se colocó el carril de bicicletas? ¿Será propiedad de alguien muy influyente? ¿No quiere que se le afecte por algún posible desarrollo comercial que pretenda realizar?”.
Exigieron al Gobierno Municipal que preside Raúl Morón Orozco que sea parejo con todos los vecinos, sin favoritismo ni prebendas para nadie. “Tenemos años trabajando en nuestros negocios aquí en la zona, por ello que debieron tomar la opinión de todos los afectados para hacer un proyecto realmente inclusivo”, recriminaron.

Jorge, uno de los comerciantes consultados dijo severamente molesto: “no entendemos, porqué se hicieron de esta manera las cosas, porqué el gobierno municipal ignoró nuestras sugerencias; hicieron una banqueta bastante grande, cuando es poca la gente que camina por aquí, se pudo haber recortado para albergar la ciclovía y permitir que se dejara un carril para que pudieran estacionarse los vehículos y para que el transporte público no deje al pasaje a media calle y no detenga el flujo vehicular y exponga a los ciudadanos a que los atropellen; pero el gobierno municipal hizo oídos sordos”, reclamó.
Para los vecinos entrevistados faltó planear y considerar a todas las partes antes de construir la ciclovía, “y ahora los comerciantes y vecinos pagamos las consecuencias de la toma de decisiones improvisadas, muchos negocios no pudieron sobrevivir y tuvieron que cerrar”. Reprocharon al Gobierno Municipal que si realiza proyectos inclusivos, como los que dice enarbolar, debería entonces incluir a todas las voces y a todos los posibles afectados. “¿Cómo se pondera en importancia el derecho de circular en bicicleta, en detrimento con nuestro legítimo derecho a facilitar las cosas para que llevemos el sustento a nuestras familias?”.




