Antonio Rojas Ávila – Morelia, Michoacán

En la capital michoacana parece una ironía que se celebre hoy el Día del Peatón, pero una ironía que se vuelve grosera para los morelianos que otorgaron su confianza a Raúl Morón para dirigir el Gobierno de Morelia, en especial para esos pocos que se toman la molestia de escribir directamente al Ayuntamiento solicitando obras que, representando una mínima dificultad e inversión para la administración municipal, para ellos significa el detalle que haga la diferencia entre la vida y la muerte.

Hace un año que, como se reportó en Primera Plana Noticias, vecinos, padres de familia y activistas se unieron a la solicitud de la Escuela Primaria Urbana Federal “Jesús Romero Flores”, ubicada en Valle Quieto, frente a la puerta trasera de Ciudad Universitaria, de reparar las banquetas del perímetro del plantel, que ocupa toda una manzana.

Esto porque los tropiezos de los niños y sus consecuentes lesiones estaban (y siguen) a la orden del día, pero más aún por el grave riesgo que representan para las personas adultas mayores, que ya en varias ocasiones han ido a parar al hospital tras atorarse en las caprichosas grietas que el cemento presume alrededor de la escuela, una zona de importante tránsito peatonal, pues además a un costado del inmueble educativo también se encuentra el Centro de Educación Artística y Cultural (CEAC) “José Ma. Morelos”, del DIF estatal.

Hace exactamente un año, una abuelita de 62 años de edad fue a recoger a su nieto a la escuela, pero antes de llegar uno de sus pies se atoró en los múltiples huecos de la banqueta y fue a dar al piso, lo que le provocó una conmoción que la inmovilizó, por lo que tuvo que ser llevada a un hospital, en donde le diagnosticaron un esguince agudo en el tobillo derecho, y tuvo que contentarse con la fortuna de no haberse golpeado la cadera o la cabeza, como ya había sucedido a otros ciudadanos adultos mayores previamente.

Este incidente fue la gota que derramó el vaso, y la Dirección de la primaria federal, junto con la Asociación de Padres de Familia, decidió hacer una solicitud formal a Antonio Godoy, flamante secretario de Movilidad y Espacio Público del Gobierno de Morelia, quien suponían haría la diferencia de los anteriores funcionarios de otras administraciones, que no hicieron más que ignorar idénticas solicitudes desde hace más de una década.

Y esto porque Antonio Godoy, más allá de ser conocido como hijo de el exgobernador Leonel Godoy, ha logrado toda una reputación como defensor de los modelos de movilidad sustentable, desde su conocida asociación civil Bicivilízate, a través de la cual demostró su liderazgo para hacer incidencia sobre los gobiernos municipales, en defensa de la ciudadanía, para que dejen de concebir a la ciudad como una pista automovilística, y se adapte la infraestructura urbana para medios más humanos y ecológicos de transporte, como la bicicleta o la caminata, especialmente.

Sin embargo, no han sido pocos los que han expresado su decepción de la gestión del que era percibido como un audaz y entusiasta joven elemento, y que al llegar a la función pública no ha logrado destacarse de cualquier manera diferente a sus políticos antecesores. Al igual que todos ellos, Godoy desestimó la solicitud de los ciudadanos de Valle Quieto, ya que un mes y medio después de su presentación, al presentarse en la escuela a verificar el lamentable estado de las banquetas, consideró que era necesaria su reparación, pero la Secretaría de Urbanismo y Obras Públicas (SUOP) desechó este propósito.

Morelia, la ciudad de los coches

La maestra Itsi Alveano, experta en políticas de movilidad sustentable, indicó en entrevista para Primera Plana que es evidente que en la capital michoacana existe una falta de políticas públicas que al menos consideren a la pirámide de la vulnerabilidad y el enfoque sistémico en seguridad vial. Pero lo más grave, consideró, es que hay una carencia del enfoque de derechos de libre tránsito, con lo que en la toma de decisiones gubernamentales en vez de considerar al peatón como el eje de la movilidad se le relega al último lugar.

“Esta falta de enfoque de derechos en la política de desarrollo urbano y movilidad queda expuesta en que se sigue destinando sólo presupuesto residual, es decir las sobras de las obras públicas, a mejorar la infraestructura para peatones”, asentó.

La doctorante en Políticas Públicas por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) dejó en claro que la entrada de Antonio Godoy a la administración municipal no ha significado, en absoluto, un cambio del modelo de movilidad prevalente:

“No existe un plan integral para atender la infraestructura peatonal de la misma forma que se atiende la infraestructura vial”.

Sobre el caso de la banqueta de la primaria “Jesús Romero Flores”, informó que la misma solicitud que hizo la escuela a la Secretaría de Movilidad y Espacio Público (Semovep) del Ayuntamiento se llevó a la de Obras Públicas, pero ahí se negaron a siquiera recibirla, por lo que procedieron a llevarla al Instituto Municipal de Planeación de Morelia (Implan), el cual sí mostró el interés del que careció la SUOP, a la que llamó la atención por su actitud ante los ciudadanos. Sin embargo, la intervención del Implan tampoco fue suficiente para los secretarios del Ayuntamiento.

Comentó que este caso lo que evidencia es una clara falta de interés del gobierno de Raúl Morón por arreglar la vía peatonal perimetral del plantel educativo, y que a pesar de los esfuerzos del Implan, el asunto lamentablemente queda fuera de sus atribuciones, y que a pesar de que el dictamen de la Semovep fue que era necesario reparar las banquetas, la Secretaría de Urbanismo y Obras Públicas, dirigida por Mario Rodríguez Loeza, fue la que decidió no asignar el recurso, después de haberse negado a recibir el oficio directamente, violando las atribuciones que le asigna la ley.

Lo que sí sucedió es que empleados del Gobierno de Morelia acudieron a hacer una verificación en la zona, y lo que dispusieron las autoridades de Semovep fue pintar las banquetas, para luego no regresar más, ante lo cual el mensaje de la activista fue claro:

“La pintura no salva vidas”.

Lo que es central en temas como este, puntualizó Alveano, es que se ponga a la participación ciudadana como dinámica central en las decisiones públicas:

“La ciudadanía debe empoderarse para exigir sus derechos a caminar la ciudad. No basta con meter una denuncia. Es tan importante señalar lo que falta por mejorar cómo señalar las cosas que se hacen en alianza el gobierno y la ciudadania. Es el caso, por ejemplo, de la ciclovía recreativa de morelia: un esfuerzo desde la ciudadanía que al mismo tiempo se coordina con gobierno para regresar las calles a las personas”.

Hoy, cumpleaños de la indolencia de Raúl Morón y Antonio Godoy

Este 17 de agosto el mundo celebra el Día del Peatón, pero para la ciudadana que no caminó por meses por unas grietas en la vía peatonal lo que se conmemora es un año desde que pidió a sus representantes atender el problema que pudo terminar con su vida, marcando el onomástico de su indiferencia y desinterés por ella y por los demás ciudadanos que podrían salir afectados.

Por ello, la abuelita preparó un pastel para conmemorar un año más de vida del hueco banquetero que pudo terminar con la suya, al que además cantó las mañanitas, ya que al parecer cumplirá feliz muchos más.

“La calidad de una banqueta es indicativo de las políticas públicas, o la falta de ellas, en movilidad peatonal”.

Así lo sentenció Itsi Alveano, que acompañó con su voz el canto cumpleañero al desinterés del alcalde moreliano y sus empleados por los ciudadanos que les pagan y que los pusieron en donde están:

“Está claro que no les interesa el peatón”.

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