Melissa García – Morelia, Michoacán

El presidente municipal de Chilchota, Eduardo Ixta Álvarez, hace de juez y parte al asesorar jurídicamente a los hombres de su comunidad que ejercen violencia contra las mujeres, denunció la Asociación Humanas sin Violencia, que además indicó que lo hace responsable si en la zona se da algún feminicidio a consecuencia de su omisión y negligencia.

A través de un comunicado, el colectivo exigió a Ixta Álvarez que pare la violencia institucional que ejerce desde su administración en contra de las mujeres indígenas víctimas de violencia de género.

“La violencia sistemática que su personal ejerce en contra de las mujeres indígenas es brutal. Hemos documentado que existen acciones de intimidación y coacción en contra de las mujeres que son violentadas al obligarlas a firmar convenios de conciliación para que regresen a sus casas y permanezcan con sus maridos, aun cuando estas enfrentan múltiples maltratos y agresiones realizadas por sus parejas y las familias de estos”, exponen.

Asimismo, se ha constatado que se emplea la fabricación de falsos delitos como el Abandono de Hogar para obligar a las mujeres mediante engaños, violencia verbal e institucional a regresar a la casa de la que huyeron intentando ponerse a salvo de situaciones de violencia, amedrentamiento, esclavización y discriminación, ante lo cual el ayuntamiento en vez de generar apoyo, acompañamiento y asesoría, como lo obligan todas las leyes y políticas públicas en la materia, prefieren siempre “la conciliación”, para poner a cada víctima frente a su agresor y a partir de ello presionarla para su sometimiento ante él.

Calificando como una falta de responsabilidad la supuesta asesoría que realiza el Ayuntamiento de Chilchota, al obligar a las mujeres a permanecer con sus agresores, la asociación dejó en claro que esta acción gubernamental constituye una flagrante violación de los derechos humanos de las víctimas.

Inclusive Humanas sin Violencia recordó que desde la administración pasada esta violencia institucional ya era una práctica recurrente en el municipio, y como principal antecedente se encuentra el caso en 2018 de Juana Baltazar Felipe, quién perdió la vida a manos de su esposo, a pesar de haberlo denunciado por la violencia que ejercía en su contra; con ello, la omisión y negligencia de la alcaldía la pondría en un papel de complicidad en muerte de Juana.

Por todo ello, la asociación civil exigió que se habilite un área especializada bilingüe para prevenir y atender la creciente violencia de género que se vive en el municipio, manejada por autoridades más aptas, donde se provea de verdadera asistencia integral y jurídica a las víctimas.

Además este colectivo, el de mayor relevancia en Michoacán en la protección de las mujeres, hizo un llamado de auxilio a la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres del estado para que asesore, capacite y active en esa localidad el Sistema Municipal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres lo más pronto posible.

Esta es la carta abierta de Humanas sin Violencia:

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