Zaira Mora – Morelia Michoacan
“El ego es una casa pequeña. El ser esencial es un gigante que habita en ella”
Alejandro Jodorowsky
Es muy común con tanta información confundirnos entre los conceptos de ego y autoestima. Muchas personas tenemos la idea equivocada de que son sinónimos, y esto viene de que desde pequeños nos han enseñado a velar por los demás, incluso más que por nosotros mismos.
Buscar a toda costa nuestro bienestar puede ser tachado como un acto egocéntrico, fundado en el egoísmo; sin embargo, el confundir el ego con la autoestima lleva a anteponer las necesidades de los otros, llámese amigos, familiares, compañeros de trabajo e incluso la misma pareja, haciendo que a veces nos sintamos obligados a ceder ante peticiones que preferiríamos rechazar.
Irnos al extremo, tanto en un caso como en el otro, puede ser perjudicial para nuestras relaciones diarias e incluso para nuestra salud mental.

Es por ello que para evitar pasar por alto nuestras necesidades, por estar demasiado atentos a las de los demás, o bien anteponer las nuestras a toda costa sin importar nada más, debemos aprender a diferenciar entre ego y autoestima.
Aquí dejamos un par de breves descripciones que nos servirán para hacer una introspección y analizar en qué concepto encajamos más, para así evaluar nuestras conductas e identificar áreas de oportunidad.
Personas egocéntricas

Nos referimos a ese tipo de personas que solamente piensan en sí mismas, que únicamente hablan de ellas, que todo el mundo gira y debe girar alrededor de ellos y para las cuales los demás están casi siempre en un segundo plano.
Por lo general se da en personas con carencias emocionales o afectivas que durante su niñez o adolescencia quizá algo les sobró o les faltó a nivel emocional.

A grandes rasgos, las personalidades egocéntricas se caracterizan por tener una autoimagen distorsionada de sí mismos, una dificultad notoria en lo que respecta a la capacidad de empatizar y una sensibilidad extrema a las valoraciones negativas de los otros, lo que desencadena muchas dificultades en las relaciones sociales.
Algunas de las frases con las que podemos identificar el pensamiento egocéntrico son las siguientes:

¡Soy la (o el) mejor, no hay nadie como yo!
Nadie es más guapo (o guapa) que yo.
No tengo defecto alguno.
Yo nunca cometo errores.

Tengo dinero y lo demuestro…
¡A mí nadie me lastima!
¡Soy una máquina de éxito!

Todos los demás tienen la culpa de lo que me pasa.
No identifico la menor inseguridad en mí.
Yo no le temo a nada.
Personas con un alta autoestima

Las personas que tienen una autoestima alta son personas con un elevado nivel de confianza en sí mismas, pero basado en que cuentan con la capacidad de vivir y disfrutar de su vida de una forma sana y equilibrada emocionalmente, manteniendo una actitud positiva ante los desafíos, las críticas y los distintos retos que se les presentan a lo largo de la vida.
Tener una autoestima alta quiere decir tener una imagen positiva de uno mismo sin rayar en el egocentrismo, lo cual es muy importante para afrontar la vida con positividad, sacar lo mejor de tu personalidad y ser totalmente independiente.

Algunas de sus frases de este tipo de pensamiento son:

Me acepto como soy, aunque quiera cambiar partes de mí con las que no me siento muy cómod@.
Perdono y trabajo en mis errores.
Me consuelo cuando me toca estar triste.
Resuelvo las cosas con positivismo, con respeto y amor.

Me mimo y cuido de mí.
Me enfoco en soluciones y no en problemas.
Busco sanar mis heridas con amor.
Siempre cometo errores, pero jamas me rendiré.
¿Y tú, qué tipo de persona eres?
Nunca es tarde para aprender de nuestros errores, buscar soluciones, y si es necesario buscar algún tipo de ayuda profesional para enfrentar nuestras dificultades.







