Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán
Desde hace 46 años desaparecieron cinco integrantes de la familia Guzmán Cruz. En el transcurso de las décadas, administraciones van y vienen y no han encontrado verdad ni justicia para su caso, pues estos integrantes fueron víctimas de la Guerra Sucia encarnizada en los años setenta del Siglo XX.
En conferencia de prensa, Abdallán Guzmán Cruz, integrante de la familia de las personas desaparecidas, narró los sucesos que han podido ser reconstruidos parcialmente tras años de investigación histórica en documentos rastreados en el Archivo General de la Nación (AGN).
El investigador y activista indicó que el 19 de julio de 1974, militares irrumpieron en el hogar de la familia Guzmán Cruz, localizada en Tarejero, Zacapu.

“Ayudados de tres carros militares repletos de soldados, miembros de la Dirección Federal de Seguridad llegaron al domicilio, destruyeron la puerta, golpearon a mi padre, a mi madre, revolvieron toda la casa en busca de documentos, preguntando por Amafer y Abdallán Guzmán”, resaltó el activista, quien formaba parte del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR) en los años setenta.
Durante una semana, la familia fue objeto de torturas por parte de los militares. “Mis hermanos de escasos seis, ocho y nueve años, así como mis padres fueron torturados. Fue una semana de torturas y de preguntar dónde estaba Amafer y Abdallán, al no haber respuesta, el 24 de julio se llevaron a mi padre y a mi hermano Solón, para ese entonces ya estaba detenido Amafer y mi otro hermano Armando Guzmán, para ese momento, estaban desaparecidos tres hermanos y mi padre y el 4 de febrero de 1976, detuvieron a mi hermano Venustiano Guzmán, de ese momento, dejamos de saber qué pasó con ellos”, relató el activista.
Guzmán Cruz recalcó que ha indagado en los archivos del AGN para detectar quién se llevó a sus familiares, pero ante el hermetismo institucional, no ha encontrado acceso pleno a los documentos.

“Hay documentos de que se autorizó el interrogatorio y los llevaron al Campo Militar 1, hemos pedido justicia desde hace 46 años y el gobierno hace caso omiso. No hay ningún resultado”, añadió.
En ese sentido dijo que en los años 2000, 2006, 2006 y 2018, el caso escaló a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), instancia que convocó al gobierno mexicano para reparar el daño; se les ofreció una cantidad de dinero para ello, pero Abdallán Guzmán recalcó que lo que buscan es justicia y no dinero.
“Queremos una reparación del daño como marcan las normas internacionales, nos ofrecieron dinero y no lo aceptamos, queremos justicia, ese es nuestro basamento. Queremos saber la verdad, que se diga quiénes los detuvieron, me refiero a las instituciones, que se reconozca que se aplicó una política de Estado contra las personas que luchaban por una patria diferente y mejor”, expresó.

Guzmán Cruz solicitó justicia para todos los luchadores sociales, ya que se les tilda de “roba vacas, asesinos y secuestradores”, cuando lo único que hacían era luchar por una patria diferente.
“Mi padre Jesús Guzmán Jiménez y mi hermano Solón Guzmán que se llevaron, ellos no participaban en ninguna lucha legal o ilegal de carácter político, como sí lo hicimos Amafer y un servidor, mi hermano Venustiano sí tuvo acercamiento con el movimiento político, pero mi otro hermano y padre no, inclusive si hubieran participado, los hubieran llevado a los tribunales, pero en lugar de eso, los desaparecieron”, manifestó.
El caso de la desaparición de la familia Guzmán Cruz, se suma a los miles de casos de personas desaparecidas del México de los setenta, en plena Guerra Sucia, en la que el gobierno federal disipaba cualquier acto de rebelión política y armada a través de la desaparición forzada.




