Melissa García – Morelia, Michoacán
La epidemia ha sido un gran reto en materia de salud, y enfrentarla ha sido complejo, sin embargo la temporada invernal puede agudizar el tema de contagios, por lo que se estaría enfrentando un problema aun más serio en el sector, consideró la secretaria de Salud de Michoacán, Diana Celia Carpio Ríos.
Durante la Reunión de Trabajo Interinstitucional para el análisis conjunto de la Atención en Salud en Michoacán, que sostuvieron autoridades de Salud con legisladores del Congreso del Estado, Carpio Ríos destacó que se ha entendido el comportamiento de la epidemia, por lo que su atención y seguimiento hoy es más puntual, sin embargo, basada en una proyección de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estimó que la epidemia durará hasta tres años en el país.

En este sentido, dijo, la población debe de prepararse antes de la temporada invernal para romper la cadena de contagios, en tanto que los sistemas productivos como comercios, restaurantes y empresas en general deben actuar de manera corresponsable para que el Sistema de Salud no colapse.
Actualmente la capacidad de atención de los servicios de salud, explicó, está ocupada al 32 por ciento de casos de COVID-19, de los cuales un 20% son pacientes intubados, un 51% sin intubar, y el resto se recupera en sus hogares.

La responsable del Sistema de Salud estatal indicó que a pesar de que el regreso a clases presenciales está contemplado como un hecho, con las consideraciones necesarias, éste podría ponerse en duda, en tanto que las Fiestas Patrias del mes de septiembre “pueden esperar”:
“Veo complicado que se realicen. No es prudente. No se debe de poner en riesgo a la población. La fiesta puede esperar”.







