Morelia, Michoacán – Redacción
En una decisión sin precedentes, el subsecretario federal de Salud Hugo López Gatell informó que el Gobierno de México dejará de informar la cifra diaria de contagios oficiales y fallecidos por COVID-19, como lo hace el resto de países del mundo desde el inicio de la pandemia global.
Esto sucede justo después de que se reportó la semana pasada un nuevo gran incremento de la velocidad del avance de la epidemia en el país y de que la prensa nacional e internacional empezó a ubicar a México como uno de los países más afectados por el coronavirus por la inmensa cifra diaria de fallecidos, y de que la reacción del presidente López Obrador fuera decir que es “ruín”, y digno de “conservadores” y “amarillistas”, el comparar los números de este país con los de los demás.
Hasta el momento, con una metodología que sólo reporta menos del 10 por ciento de los casos reales de COVID-19, como ha reconocido la propia Secretaría de Salud federal, se había logrado mantener las cifras mexicanas lejos de las más dramáticas del mundo; sin embargo, investigaciones del New York Times y del Washington Post revelaron que en México sólo se estaba contando una pequeña parte de los muertos por infección de coronavirus, y la semana pasada el mismo López Gatell tuvo que admitir que esto es verdad, y que la cifra real de fallecidos sería el triple de la reportada hasta el momento.
El estratega de la lucha contra el covid en México aclaró que si bien no se presentarán los datos, estos “no se ocultarán”, ya que estarán publicados en la página web de su dependencia; no obstante, en ese espacio se utiliza una metodología diferente y los casos se ubican en el día en el que se cree que empezaron, por lo que la curva de contagios aparece siempre inclinada hacia abajo, en lo que llegan resultados nuevos para los días actuales.
En todo caso, estas cifras se pueden conseguir con una simple resta, pero a dos meses del inicio de campañas electorales para 2021 el escenario sobre la transparencia en el avance de la pandemia global en el país quedó enrarecido.







