Morelia, Michoacán – Cuauhtémoc Castañeda
De obra bonita pero chafa, catalogaron vecinos y comerciantes de la zona, los trabajos que realizó el gobierno municipal que encabeza Raúl Morón Orozco, al centro de la tenencia de Santa María de Guido, ya que a menos de tres meses de haberse puesto en operación, el adoquinado colocado en las calles Manuel Acuña y Manuel José Othón se encuentra seriamente dañado y hundido.

Y es que la obra que el Ayuntamiento de Morelia anunció con bombos y platillos, que tardó alrededor de 6 meses en ejecutarla y que costó 8 millones y medio pesos, presentó severos daños al mes de estar en operación, pues con el aumento del tráfico vehicular en la zona, la activación de diversas actividades y la llegada de la temporada de lluvias, el problema se agudizó.

Hace poco más de un mes, Primera Plana Noticias realizó una transmisión en vivo desde el lugar, donde se reveló el estado en el que se encontraban los trabajos realizados, también se logró detectar cómo grandes zonas del adoquinado presentaban rompimiento de sus piezas y se notaba ya un ligero hundimiento en las calles circundantes. Recordar que en ese momento el tránsito vehicular era escaso, pues la población aún se encontraba en cuarentena; aunque vehículos pesados como los del transporte público y materialistas ya recorrían la zona.

Al preguntarle quién pagaría estos trabajos adicionales, Yahir Hernández, indicó desconocer quién pagará para resarcir este grave error.

Con el reinicio de las actividades dentro de la Nueva Normalidad, el problema se fue acrecentando con el aumento súbito del tráfico y las lluvias, lo que derivó en que amplias zonas de la calle Manuel José Othón, empezarán a hundirse y a resquebrajarse. Por lo que el ayuntamiento capitalino inició el pasado fin de semana los trabajos para retirar el adoquinado defectuoso, para probablemente sustituirlo por pavimento de concreto hidráulico, además de retirar la capa de arena y la base de tepetate compactado para darle el nivel necesario a la nueva pavimentación de concreto, indicó el residente de la obra, el ingeniero Yahir Hernández.

Y es que la situación no es menor, consultando a un especialista en vías terrestres, que prefirió omitir su nombre, indicó que se debe transparentar cómo fue que se dio ese error técnico, y en el caso de ser servidores públicos, se les aplique las sanciones debidas y establecidas en Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado de Michoacán.

El especialista en vías terrestres informó que lo primero que deben hacer es dar a conocer el catálogo de conceptos y especificaciones, así como el proyecto ejecutivo con el que se construyó la obra, pues dijo que ahí se sabrá si el error viene desde el proyecto o bien la empresa sustituyó un material por otro.

“Lo que es evidente a simple vista es que las baldosas de adocreto utilizadas para esta obra tiene un área de rodamiento muy grande y un espesor muy pequeño (apenas 8 cm), el cual resulta insuficiente para el tipo de tráfico pesado que circula por la zona y no debió haberse utilizado de ninguna manera para la realización de estos trabajos de pavimentación, pues este material por sus dimensiones y espesor sólo es recomendado para calzadas peatonales, para esa zona se requerían concretos hidráulicos de alta resistencia y espesores promedio de 20 cm”, opinó el especialista.

Por otra parte, al consultar a los comerciantes de la zona indicaron estar ya cansados de esta situación, ya que primero se vieron afectados 6 meses cuando iniciaron los trabajos, luego en el funcionamiento la obra, la cuarentena por la pandemia y ahora que se reactivaron de forma paulatina las actividades, nuevamente vuelven a verse afectados.

Dulce Gutiérrez, comerciante de la zona pidió al presidente municipal que “tenga más cuidado al escoger a las empresas que realicen los trabajos y que vigile que los materiales que se van a utilizar sean los idóneos para evitar estas situaciones”, pues a ellos les afecta directamente en sus ingresos. Además comentó qué “debería haber un fondo de apoyo a los comerciantes, ya que son muchos meses que tenemos sin poder trabajar y nos vemos seriamente afectados en nuestros ingresos y no hay quién nos pueda ayudar”.

Por otra parte el señor Guadalupe Cortés, taquero de la zona, dijo estar muy molesto por esta situación: “Si yo quemara la carne que utilizo para mis sus tacos, yo tendría que cubrir el error, no mis clientes. En el caso de esta obra, otros cometen los errores y todos los ciudadanos tenemos que pagarlos”, concluyó diciendo.

La pregunta queda en el aire ¿Quién o quiénes deberán pagar por este error y si se sancionará a los responsables?







