Madero Poniente, otra obra abandonada por Gobierno de Morelia

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Melissa García – Morelia, Michoacán

Morelianos denuncian las pésimas condiciones en que se encuentra la lateral de la avenida Madero Poniente de la capital michoacana, luego del entronque a San Juanito Itzícuaro, donde supuestamente se realizan obras de repavimentación, que debieron terminar hace tras meses, sin embargo, aseguran, el Ayuntamiento de Morelia no tiene para cuándo y al parecer no mueve un dedo para resolver la situación.

A pesar de que la temporada de lluvias comenzó hace aproximadamente un mes, los estragos en algunas vialidades de Morelia ya las hacen intransitables para muchos automovilistas y unidades del servicio de transporte público.

Tal es el caso de las laterales de la avenida Madero luego de la entrada a San Juanito Itzícuaro, que se encuentran inutilizadas hace meses a pesar de ser zonas de mucha afluencia vehicular, especialmente para conectar a grandes asentamientos humanos, como Villas del Pedregal, lo que provoca que los camiones suburbanos transiten por la colonia Tiníjaro y Niño Artillero, al encontrarse destrozada la vialidad, provocando mayor congestionamiento vial.

“Hasta que no le interese el voto, el alcalde pondrá atención a los requerimientos de limpieza, desasolve y bacheo que se requieren con urgencia”, argumentaron algunos de los inconformes.

Los ciudadanos molestos recordaron que cada año el problema es el mismo: la lateral se llena de arena y grava que baja de los asentamientos que están apostados en el cerro, provocando que el agua destruya las calles y no se pueda transitar por la zona.

“Año con año es lo mismo, los baches se hacen enormes, no hay ningún tipo de obra que modifique lo que sucede, ni al presidente municipal le importa”, manifestó Efraín, residente de Tiníjaro.

El vecino denunció que en la calle que vive uno de sus vecinos comenzó a construir una barda a mitad del arroyo vehicular, pero como rompió la manguera que dota de agua a los colonos de la Niño Artillero, fueron éstos quienes le pusieron un alto, ya que a pesar de haberlo denunciado, las autoridades municipales lo ignoraron, a pesar de que el cimiento de la barda está a mitad de la calle.

“Ya me imagino que si se roban la calle a plena luz del día, el agua terminará por inundar nuestras casas, ya que el agua que baja no correrá igual, por el estorbo que ahí sigue”, añadió.

Mientras tanto, la administración de Raúl Morón permanece en la total indiferencia.

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