Melissa García – Morelia, Michoacán
La Iglesia Católica dio a conocer el protocolo sanitario que se utilizará en la reapertura del culto y la actividad pastoral, cuyo avance será conforme lo indique cada obispo diocesano, quien en su región con su equipo de trabajo y considerando la evolución de la pandemia discernirá y tomará las decisiones para establecer la gradualidad del caminar de su comunidad, ajustándose a las disposiciones de la Nueva Convivencia y su sistema de banderas desde la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM).
En el documento se detalla que al ser el culto religioso una actividad esencial para los fieles, se reactivará de forma sistemática, gradual y progresiva, teniendo en cuenta lo siguiente:
Protocolo previo al culto

- Todas las medidas preventivas se implementan en beneficio de los fieles, por ello cada sacerdote informará a su comunidad de la situación actual y favorecerá la responsabilidad social en la Nueva Convivencia.
- El párroco formará un equipo estratégico, para el cual puede valerse del Consejo de Pastoral, en comunicación con la autoridad local y con la asesoría de algún médico o personal de salud de la comunidad, para el correcto discernimiento y toma de decisiones.
- El regreso al culto ordinario, público o presencial de celebraciones eucarísticas y demás actos de culto, será con un número reducido de fieles, cuidando la sana distancia y señalando de forma gráfica los espacios sugeridos para su uso.
- Previamente a la celebración habrá una campaña de información sobre las nuevas condiciones para participar en las celebraciones, proporcionando mensajes de información veraz y de esperanza, de prevención y de cuidado personal, así como de la comunidad.
- Es fundamental la corresponsabilidad para abstenerse de participar en la celebración si la persona presenta síntomas de resfriado, incluyendo al sacerdote.
- La población en riesgo (diabéticos, hipertensos, adultos mayores, obesos, pacientes con problemas inmunológicos, etc) deberá seguir participando del culto a través de medios digitales, quedando a disposición del sacerdote la posible atención a domicilio por su medio o con el equipo de ministros.
- Continuamente se llevará a cabo la previa sanitización de la iglesia y limpieza en todas sus áreas.
- Se debe revisar la separación entre las bancas y marcar el espacio de uso con alguna etiqueta de color.
- Se definirá la cantidad de fieles que podrán entrar a la iglesia, considerando que la distancia entre cada fiel debe ser de 1.5 m como mínimo.
- Se informará a los fieles de la necesidad de llevar su equipo de protección como requisito indispensable para participar. La parroquia puede tener un kit de cubrebocas por si algún fiel no lo llevara consigo.
Protocolo de acceso al templo

- Los feligreses deberán sanitizar sus zapatos al ingreso del establecimiento mediante tapetes sanitarios, que deberán existir en todos los accesos del mismo y mantenerse en buen estado, siempre húmedos y con un letrero alusivo a su presencia y uso.
- Se instalará señalamientos para la utilización obligatoria de cubrebocas o careta y el uso de alcohol o gel antibacterial al ingresar.
- Si es posible se instalará un filtro sanitario para el registro de temperatura.
- Se colocará letreros en ñas puertas para que durante la entrada y salida se evite aglomeraciones. Si sólo hubiera una puerta, algún encargado organizará tanto la entrada como la salida de personas.
Protocolo durante la celebración

- La duración de la Misa será de 60 minutos como máximo.
- Los ministros, lectores y monaguillos observarán todas las medias sanitarias.
- El número de personas en el presbiterio será reducido.
- El cantor o coro mantendrá las distancias y medidas sanitarias necesarias.
- No se utilizarán materiales gráficos, como la Hoja Dominical, misales o cantorales, para evitar la propagación del virus por el papel.
- Los colectores de la ofrenda portarán cubrebocas.
- Se omitirá el saludo tradicional de la paz, supliéndose por otro signo a distancia.
- Se distribuirá gel a aquellos que se acerquen a comulgar.
- La eucaristía se recibirá en la mano.
- La fila de la comunión será con sana distancia.
- El sacerdote y ministros portarán cubrebocas para el momento de distribuir la comunión.
- Se celebrarán misas y hará oración especial por los difuntos que en la época de aislamiento no tuvieron exequias.
- Se incluirá en la liturgia mensajes de esperanza y de motivación a los fieles.
Protocolo posterior al culto
- La salida del templo se realizará con orden y sana distancia.
- Se evitará aglomeraciones en el atrio o sacristía.
- Se realizará nuevamente el proceso de sanitización con las indicaciones ya expuestas.
- En la entrega de la ofrenda de los fieles:
- Se usará guantes para manejar el dinero.
- Se preparará una mezcla de cuatro cucharadas de cloro con 200 mililitros de agua y colocará en un atomizador.
- Se rociará con la sustancia los billetes y monedas de forma moderada y se limpiarán con un trapo.
- Se retirarán los guantes de forma adecuada.
- Se reiterará a los recolectores que el coronavirus puede durar hasta tres días en el dinero.
Así que ya lo sabes, la Nueva Convivencia implica muchos cuidados para ti y los tuyos, y la Iglesia Católica, por amor a su comunidad, será muy estricta en su observancia.







