Melissa García – Morelia, Michoacán
Dos sacerdotes más fueron víctimas del COVID-19: el padre Francisco Javier Arteaga, de la Diócesis de Tacámbaro, y Víctor Ramírez Aguilar, de los Misioneros Servidores de la Palabra; sin embargo, la Iglesia Católica se prepara para reapertura gradual del culto público.
A pesar de la implementación de los protocolos de sanidad y los lineamientos emitidos por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Arquidiócesis de Morelia lamenta y comparte con tristeza la muerte de los sacerdotes; en el caso de Ramírez Aguilar, éste se desempeñada como rector del Seminario de la Congregación en San Pedro de los Sauces, en el municipio de Maravatío.

Ambos sacerdotes fallecieron los pasados 25 y 26 de junio, respectivamente, sumándose a las 429 víctimas mortales del virus SARS- CoV-2 en Michoacán, entre ellas su compañero Carlos López Aceves, de la parroquia del Señor del Rescate, ubicada en la colonia Lomas del Valle, en Morelia, quien el pasado 17 de junio perdió la batalla contra la enfermedad.
En un comunicado de prensa, la Arquidiócesis de Morelia destacó que con el objetivo de proporcionar a todo el sector religioso, a las iglesias evangélicas y a la comunidad eclesial un protocolo para la correcta reapertura del culto y de las actividades pastorales en el estado de Michoacán y en la Provincia Eclesiástica de Morelia, el Gobierno de Michoacán les hizo llegar las normas guía con las que se dará esta reapertura gradual.
Además, la Iglesia michoacana asumirá los lineamientos proporcionados por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), por las autoridades civiles de los distintos niveles de gobierno en materia de salud, paro lo cual cada pastor y responsable de las diferentes instancias del sector religioso, así como cada obispo diocesano, ha dado instrucciones en las congregaciones o comunidades religiosas, igual que en cada diócesis para seguir el proceso escalonado que regresará el culto público a la Nueva Convivencia:
“Las distintas diócesis que conformamos la Provincia de Morelia: Tacámbaro, Zamora, Apatzingán, Lázaro Cárdenas y Morelia, como parte de la Nueva Convivencia, estamos en el empeño de adoptar la implementación de medidas preventivas en el interior de las iglesias a fin de contribuir a romper la cadena de contagio de COVID-19 y proteger con esto a los miembros de nuestras comunidades”.

Aunado a ello, la arquidiócesis expone que entre las medidas que se están llevando a cabo está señalizar las bancas y asientos a fin de que exista la sana distancia entre los asistentes, quienes encontrarán en la entrada un filtro sanitario donde deberán desinfectarse las manos y mantener en todo momento el uso del cubrebocas, evitando saludar de beso, mano y abrazo, ya que sólo así se logrará evitar que un paciente asintomático contagie, sin querer, a más personas, poniendo en riesgo con esto a los sectores vulnerables que más fácilmente pueden desarrollar complicaciones.
“Queremos como ministros de culto y como obispos generar conciencia en la sociedad acerca de las medidas de prevención en la Nueva Convivencia, y será fundamental para evitar que las personas con un sistema inmunitario débil o con alguna enfermedad fallezcan a causa del COVID-19”, se expone.







