Morelia Michoacan – Zaira Mora
El vino es mundialmente conocido por su buen sabor, especialmente acompañando a la gastronomía de cualquier país, y si además hablamos de sus beneficios, siempre y cuando se tome con moderación, podemos decir que no existe una bebida mejor.
Desde hace ya varios años se ha hablado de los beneficios para el organismo de tomar una copa diaria de vino, por lo que aquí te dejamos algunos de ellos:
Impide el envejecimiento celular

Esto debido a que contiene sustancias notablemente beneficiosas para la salud de todo el organismo, que actúan contra los radicales libres, la primera causa del envejecimiento de las células del cuerpo humano.
Evita la diabetes

El vino tinto, fuente de antioxidantes, parece ser capaz de reducir los niveles de insulina en la sangre, ayudando de esta manera a los pacientes diabéticos. Su eficacia real está todavía en fase de experimentación pero los estudios publicados hasta el momento demuestran que el resveratrol ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre.
Previene el cáncer

El vino tinto contiene sustancias que actúan en las células de una manera particular: al beber un poco, estos procesos de supervivencia se aceleran, mientras que, por el contrario, si la cantidad de vino en el organismo aumenta las células se autodestruirán. Este mecanismo previene el cáncer porque enseña, literalmente, a las células a morir en caso de peligro.
Reduce el colesterol malo

¿Conoces la denominación “paradoja francesa”?, pues es el nombre que se le da a un hecho nutricional que se da en Francia y que no encaja con una parte de la teoría nutricional establecida: aunque los franceses consumen muchas grasas de origen animal no sufren especialmente de colesterol. ¿Cómo se puede explicar este fenómeno? Gracias al consumo de vino tinto que, siendo rico en antioxidantes y resveratrol, actúa como vasoprotector, impidiendo que las moléculas lipídicas se depositen en las venas y las obstruyan, reduciendo así los valores de colesterol en sangre.
Te hará más inteligente

Un estudio llevado a cabo por psicólogos demostró que gracias a un consumo moderado de vino la respuesta cerebral a los estímulos aumenta, tanto en términos de calidad como de velocidad. Los tiempos de reacción disminuyen en 25% y la creatividad aumenta en 50%.







