Morelia, Michoacán – Juan Antonio Magallan
La mafia de la industria farmacéutica hace creer a los pacientes con COVID-19 que existen medicamentos para tratar la enfermedad, pero todo es mercadotecnia, el único tratamiento que ha demostrado efectividad es la transfusión de plasma convaleciente de pacientes recuperados, informó el neumólogo Guillermo Montes García.
“El plasma de personas recuperadas por COVID-19 tal vez sea la opción más viable para tratar a los pacientes enfermos, se les inyecta sangre de un paciente después de un mes de haber sanado, se toman anti cuerpos y se ha demostrado que sirve, pero aún está en la fase de protocolo de investigación de cada hospital, de ahí en fuera, ningún medicamento sirve para tratar el COVID-19, lo mejor es la prevención”, expresó.
El especialista en enfermedades de los pulmones citó a la hidroxicloroquina, la cloroquina, la ivermectina y el remdesivir, que han sido parte del listado de medicamentos que los laboratorios han catapultado como tratamientos efectivos contra el SARS-CoV-2, no obstante el médico dejó en claro que ninguno de ellos cura de la enfermedad.
“Hay medicamentos con muchos efectos secundarios, no se pueden tomar a la ligera. El remdesivir era la promesa, funcionaba para el Ébola pero para pacientes con COVID-19 hay muchos efectos secundarios, no es una opción de tratamiento, solamente bajo un protocolo de estudios en hospitales, además cuesta 110 mil pesos cada ámpula y se necesitan cinco, pero se ha demostrado que no mejora, ni cura al enfermo”, explicó.
El especialista advirtió que el uso de medicamentos puede resultar fatal, toda vez que son las industrias las que se han visto beneficiadas por su venta, “para elevar su precio y que los laboratorios salgan de pobres”.
“Son productos que están metiendo con calzador para que la gente compre los medicamentos y con ello, los laboratorios salgan de pobres. Es una maña de las industrias, son como la mafia que en todos la dos existe y está favoreciendo la entrada de estudios mal hechos con pocos casos y se fomentan a través de la mercadotecnia, pero en los hechos, no tienen ningún valor para tratar al COVID-19”, explicó.







