Morelia, Michoacán – Juan Antonio Magallan

En el primer bimestre del año, en Michoacán se reportó una caída del 6.5 por ciento en el sector industrial. La minería cayó en un 5.3 por ciento, la generación de cadena de energía eléctrica, agua y gas en un 4.7 por ciento y la industria de la construcción se redujo en un 20.1 por ciento.

Así lo informó Heliodoro Gil Corona en sus análisis “La Contracción Industrial sin COVID-19”, en el cual sintetiza el comportamiento del sector industrial antes de la llegada de la pandemia al país.

Para el caso de Michoacán, Gil Corona señala que de 2019 a 2020, en el lapso enero-febrero, ligeramente se atenúa la caída de las actividades secundarias, al pasar de menos 2 por ciento en 2019 a menos 1.4% en 2020.

Hecho que permitió mejorar la posición estatal en el ranking nacional, de la ubicación 21 reportada en 2019 al lugar 10 en el presente año, dejando en claro que los estados con mayor avance industrial (Nuevo León, Coahuila, Querétaro, Baja California y Jalisco) tuvieron una caída abrupta en la producción industrial.

El Coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM) explicó que la contención observada en este bimestre obedece al repunte manifestado de las actividades manufactureras con un incremento de 9.7%, aunque el resto de sectores industriales siguieron sumidos en la declinación productiva.

“La perspectiva mensual desde enero de 2019 es más ilustrativa para comprender de mejor manera la contracción de las actividades industriales de Michoacán. De esa fecha al mes de febrero de 2020 las actividades industriales totales reportaron 10 meses de decrementos en sus tasas, la minería 10 meses, la generación en cadena de energía eléctrica, agua y gas 5 meses, la construcción 12 meses y las manufacturas 5 meses de tasas en reversa”, puntualiza el profesor investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

FOTO: ACG

Advirtió que Michoacán no solo enfrenta retroceso sino una menor participación del sector secundario en la estructura productiva estatal, en donde la industria de la construcción se ha desplomado profundamente.

“Los daños del COVID-19 en la economía estatal se expresarán con mayor intensidad a partir del mes de marzo, confluyendo en la contracción la tendencia previa y la parálisis productiva ocasionada por el coronavirus”, añadió.

Sobre el panorama nacional, el economista refirió que durante el primer trimestre de 2020, se registró una caída de del 2.9 por ciento, en relación a igual trimestre del año anterior, destacando el desplome reportado en marzo cuyo tropezón fue de 3.4 por ciento, el mayor descenso mensual desde hace 11 años. Casi 15 días del citado mes, ya reflejan los efectos perjudiciales de la pandemia COVID-19.

“Esta tendencia observada en el sector industrial del país permeó de manera perniciosa tanto en las entidades federativas más industrializadas como en aquellos estados de incipiente desarrollo manufacturero. En ambos casos el errático comportamiento industrial es lastimoso”, apuntó.

La caída del sector industrial debilita las cadenas de valor del sector industrial y sus ecosistemas, reduce el valor global de las economías locales, debilita la estructura productiva de los estados y anula los empleos mejor remunerados en las regiones del país.

Heliodoro Gil señala que en el bimestre enero-febrero del presente año en 24 estados hubo decrementos en las actividades industriales con distinta intensidad. Pero cabe advertir, que la mengua industrial registrada en las entidades federativas en este tramo todavía no refleja los efectos nocivos de la pandemia.

Los estados con mayor desarrollo industrial reportaron sensibles caídas en este bimestre, como son los casos de Coahuila (-6.1%), Querétaro (-5.6%), Estado de México (-4.4%), Baja California (-3.9%), Nuevo León (-3.1%) y Jalisco (-2.5%).

En cuanto a las entidades con incipiente desarrollo industrial el declive fue más pronunciado, apreciamos durante el bimestre enero-febrero retrocesos en Oaxaca (-11.6%), Chiapas (-11.6%), Guerrero (-10.5%), Nayarit (-6.7%), Morelos (-5.7%) y Zacatecas (-2.4%).

En particular en el mes de febrero la pérdida industrial estatal fue más intensa. Las entidades robustas en su sector industrial vieron mermados sus desempeños, como son los casos de Querétaro (-8.9%), Coahuila (-6.7%), Baja California (-3.6%), Jalisco (-3.6%), Edo. de México (-3.3%) y Nuevo León (-1.5%).

Las entidades menos robustas en su sector secundario con mayor razón padecieron drásticas caídas en sus actividades industriales, como son los casos de Chiapas (-17.4%), Nayarit (-17.0%), Guerrero (-1.3%), Oaxaca (-6.6%), Michoacán (-6.5%) y Zacatecas (-3.9%).

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