Liliana Jiménez – Morelia, Michoacán
Son las 18:00 horas y asoman las primeras gotas gigantescas acompañadas de pelotas de hielo. Implacable, en unos minutos una tormenta cargada de granizo tapizó de blanco y dejó intransitables las calles del Centro Histórico.

En minutos, el granizo empezó a nadar encima de la corriente que crecía y crecía, de norte a sur y de oriente a poniente. El vendaval presagiaba inundaciones. Más de una hora de lluvia torrencial y granizo sin tregua.

La primera borrasca de la temporada llegó con toda su fuerza y apaciguó los intensos calorones que ha vivido la ciudad durante las últimas semanas. Llegó demorada 25 días, según los labriegos fieles a San Isidro Labrador, y para la Conagua, 15 días después del inicio de la temporada de huracanes.

En minutos quedaron anegadas calles y avenidas. Vehículos nadando en las aguas y conductores varados a mitad de la tormenta que alertaron a Protección Civil Estatal y municipal, tras el primer reporte de severas corrientes en Prados Verdes, calzada La Huerta, bulevar García de León y avenidas Camelinas, Ventura Puente y Pedregal.

Llovieron las alertas de las autoridades en redes sociales. Todo mundo estaba en guardia, mientras un intenso despliegue de Protección Civil se movilizaba para atender a personas y vehículos que quedaron atrapados en las aguas.

A las 18:47 horas, después de mostrar su fuerza implacable, la lluvia, reina de reinas, sigilosa como llegó, se esfumaba entre las sombras de la noche de primavera.




