Nueva Zelanda – BBC
Nueva Zelanda canta victoria, después de que la primera ministra Jacinda Ardern anunciara que hace más de dos semanas que no hay casos activos de coronavirus en el país.
En la medianoche hora local (12:00 GMT) el país se situó en el nivel de alerta 1, el más bajo, lo que permite dejar atrás la mayoría de las medidas tomadas en uno de los confinamientos más estrictos del mundo.
Y es que Nueva Zelanda puso en práctica en los últimos meses lo que llamó estrategia de “eliminación” de la curva de contagios, una estricta y agresiva alternativa a la “mitigación”.
Bajo las nuevas reglas, el distanciamiento social ya no es obligatorio y no hay límites en el número de personas que se pueden congregar, aunque aún no se permite la entrada de extranjeros en el país.
Los neozelandeses que lleguen del extranjero deberán pasar una cuarentena de 14 días.
Ardern advirtió este lunes que el país volverá a registrar casos, añadiendo que la eliminación “no es un momento en el tiempo sino un esfuerzo sostenido”.
Nueva Zelanda ha registrado 1.154 casos de covid-19 y 22 muertes desde que el virus se detectó a fines de febrero, unas cifras muy positivas si se comparan con las de otros países.
Pero ¿cómo llegó el país a este favorable escenario?
El cierre total
El primer caso confirmado de covid-19 se registró el 28 de febrero en Nueva Zelanda. La enfermedad no avanzó mucho en las siguientes dos semanas, con solo seis contagios registrados hasta el 14 de marzo.
Aun así, la primera ministra Ardern ordenó ese día que todo viajero que llegara a su país, nacional o extranjero, se pusiera en cuarentena por 14 días sin excepciones, así como el veto a los cruceros, una medida difícil para un país muy vinculado al turismo.
La mandataria dijo que su plan incluía “las restricciones fronterizas más amplias y duras de cualquier país del mundo”, pero eso era solo el comienzo. Para el 19 de marzo llegó el cierre total de fronteras.
Unos días después, presentó el sistema de alertas de cuatro niveles que para ese momento ya estaba en el 2 y el cual incluía también el cierre de cualquier espacio donde se reunieran más de 100 personas y la petición de quedarse en casa para ancianos y personas inmunodeprimidas.
La cuarentena obligatoria
Para el 23 de marzo, Nueva Zelanda superó los 100 casos en menos de un mes (sin ninguna muerte todavía) y aplicó el nivel 3 de su respuesta a la pandemia.
“Estamos yendo duro y temprano”, dijo Ardern a sus ciudadanos. “Solo tenemos 102 casos, pero también Italia los tuvo una vez”.







