Cuauhtémoc Castañeda – Morelia, Michoacán

La obra que realiza el ayuntamiento moreliano en la calle Vasco de Quiroga desde el mes de octubre, ha provocado severas complicaciones viales en la zona de avenida Lázaro Cárdenas, no obstante que ha bajado de forma considerable el tráfico por el tema de la cuarentena obligatoria.

Esto se ha venido recrudeciendo, una vez que los contratistas que realizan dicha obra, utilizan la avenida Lázaro Cárdenas para colocar el escombro que generan día a día con esta construcción.

Vecinos y comerciantes de la zona, así como ciudadanos que abordan el transporte colectivo en ese lugar cuestionaron que no comprenden ¿Por qué, si el Ayuntamiento de Morelia está construyendo esta obra, no pone el ejemplo? Ejemplificaron que si un ciudadano invade con escombro o material una vialidad, inmediatamente es multado, incluso clausurada su obra.

Al preguntarle al residente de la obra, el ingeniero Jesús Beltrán, dijo que lo hacen por comodidad, ya que al terminar sus trabajos diarios, ahí pasa el vehículo que acarrea el escombro.

Interrogado, el residente de la obra, ¿por qué no utiliza las áreas que ya tiene terminadas sobre la calle Vasco de Quiroga, donde todavía no hay circulación vehicular? insistió en que “resulta más cómodo cargar el escombro sobre Lázaro Cárdenas”, aunque esta invasión con residuos de la obra genere las complicaciones viales descritas.

Al hacer un recorrido por la obra, se observa que las banquetas fueron ampliadas de su ancho original, no para el disfrute de los peatones y, aunque resulte inexplicable, quedaron al mismo nivel de la calle, por lo que la única protección entre peatones y automóviles son unos bolardos que delimitan el área entre transeúntes y vehículos.

“Los bolardos colocados se observa que están a distancias pertinentes”, coincidieron vecinos y transeúntes que pasaban por esta calle, “pero el problema comienza en la zona de cocheras, donde no se pueden poner estas protecciones para permitir el acceso de los vehículos de los vecinos”.

Si eventualmente a una persona le toca la “mala suerte” de estar pasando por el lugar y algún conductor de un vehículo o un camión se distrae y se sube a la banqueta, no habrá ninguna barrera u obstáculo (como hubiera sido si existiera una guarnición) que lo detenga. El arroyo de la calle también quedó más estrecho, por lo que esa situación también representa un riesgo para los peatones, ya que por ahí circulan camiones del transporte público, alertaron vecinos y transeúntes que pasaban por la zona, quienes incluso vieron riesgos de que algún vehículo pudieran meterse a las casas.

No obstante la situación, algunos vecinos se manifestaron conformes, pues dijeron que en esa zona nunca se habían realizado mejoras y que esperan que una vez terminada la obra, no exista ningún problema.

Habitantes del lugar informaron que se construyó un colector de drenaje y pluvial de una dimensión mayor, con lo que esperan que ya no se inunden sus viviendas como ocurría en el pasado.

Dijeron tener confianza en que con el nuevo colector ya no habrá problemas, ello al preguntarles si han considerado que, anteriormente al haber un nivel de calle más bajo en relación con las banquetas, que permitía contener un cauce de agua, ahora quedará al mismo nivel tanto la calle como la banqueta, y ya no habrá ninguna barrera que pueda detener una crecida.

Los comerciantes de la zona exhibieron que se han visto afectadas sus ventas, ya que desde el mes de octubre se restringió la circulación por esta calle y la situación se recrudeció cuando inició la contingencia por la pandemia de COVID-19; sin embargo, se mostraron confiados en que con la nueva obra haya mayor tránsito de personas.

Reconocieron que será problemático para ellos y sus proveedores descargar las mercancías, así como el acceso de los clientes que llegan en automóvil, y que tendrán que pararse a media calle para hacer los movimientos de acarreo de sus productos, lo que implicará detener momentáneamente la circulación en esta transitada vía del Centro Histórico.

La señora Rosario Fraga, comerciante de la zona, dijo que el Ayuntamiento hace las cosas al revés, pues en lugar de pensar primero en la construcción de estacionamientos para compensar el déficit de zonas de parqueo, que seguirá aumentando por los recortes de calles que se han hecho en todo el centro de la ciudad; ahora empieza por realizar estas obras, que se van a ver muy bien, pero no resuelven los problemas de tránsito y movilidad de la zona centro.

Otro comerciante, que pidió la reserva de su nombre, opinó que con esta obra se pretende aparentar que será más inclusiva la movilidad, pero no lo es; en cambio, dijo, se desestima a personas que, por necesidad de su trabajo tienen que desplazar mercancías a las zonas de comercio del centro. Agregó que muchos de los padres de familia que se estacionaban en la zona para recoger a sus hijos de la escuela, son sus clientes, pero ahora ya no tendrán esa posibilidad.

Los trabajos concluirán en dos semanas, según las proyecciones del residente de la obra; en contraparte, vecinos calcularon que difícilmente se lograrán esos tiempos, por el avance que se observa “a simple vista”.

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