Rueda de molino

Por: Jorge Hidalgo Lugo

Caló hondo en el orgullo maltrecho del gobierno federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador, el mensaje inesperado que esta tarde lanzó el gobernador michoacano Silvano Aureoles Conejo sobre las mentiras sistemáticas que se lanzan respecto a apoyos, atención y recursos que se tienen para el combate del Coronavirus en la entidad.

“O les gusta mentir a ustedes, que no creo, o les obligan a mentir, pero dejen de mentirle a la sociedad mexicana. En una crisis sanitaria tan compleja, lo último que la sociedad espera de sus gobernantes y de los expertos como ustedes, es que les mientan”, fue el estilete que hirió como estocada en todo lo alto al burel que semeja por su ceguera y torpeza al conducirse, el aparato de salud federal y las engañifas que creen, están convencidos, todos deben aplaudir y aceptar sin derecho a discernir.

La actitud de Aureoles Conejo que ha sido objeto de inmediatas réplicas por los vocingleros oficiosos de Morena que cobran como diputados –sin trabajar claro está en el Congreso de Michoacán-, no puede ser desmentida con arrebatos carnales ni rancios argumentaciones de “confrontación” o “falta de respeto a la investidura presidencial”.

Como si el que cobra como Presidente de este país no se diera el lujo cada que tiene ante sí un micrófono o una cámara, para lanzar todo el veneno posible y desacreditar, polarizar, dividir y linchar mediáticamente a quienes considera con certeza o no, ser sus enemigos que no adversarios políticos, sociales o particulares.

Pero como dicen que los hechos son los que despejan cualquier falsedad del terreno de la especulación, hay que darse una vuelta por el edificio enclavado en pleno centro histórico de Morelia, ese mismo que ocupó por muchas décadas la sede de Correos a cargo de la SCT y que al inicio de esta dictadura de ocurrencias, se convirtió en el cuartel general del Instituto Mexicano del Seguro Social con el añadido de “Bienestar”.

Y entonces, esos mismos vocingleros oficiosos como Alfredo Ramírez Bedolla y el no menos impresentable Fermín Bernabé Bahena, tendrían la posibilidad de contar con un rasgo, mínimo que fuera, de honestidad intelectual y reconocer que como lo dijo Aureoles Conejo, “no hay en Michoacán ningún Centro de Ingeniería del IMSS donde estén reparando ventiladores”.

Los abandonados patios y oficinas del colonial edificio, como se podrá ver en las gráficas que acompañan este despacho, ponen en evidencia el desprecio, ese desapego a la verdad con que suelen conducirse los actores de Morena y del gobierno que encabeza López Obrador.

“Con mucho respeto, no hay ningún Centro de Ingeniería del IMSS en Michoacán, más que un área desolada, porque no hay ni siquiera un escritorio o unas sillas en el sitio donde, en su momento, tu antecesor, Germán Martínez, vino y trajo hasta al propio Presidente porque en Michoacán iba a ser la sede del IMSS; bueno, no hay nada”, señaló Aureoles Conejo.

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