Antonio Rojas Ávila – Morelia, Michoacán

El Gobierno de México reconoció por primera vez que mediante la metodología de detección de la COVID-19 que decidió utilizar para la pandemia es incapaz de detectar el 88% de los contagios.

En su conferencia de prensa diaria para informar el avance en nuestro país de la pandemia mundial causada por el SARS-CoV-2, el subsecretario federal de Salud, Hugo López Gatell, dejó en claro que la gran mayoría de los casos de infección por coronavirus, ni más ni menos que el 88%, no son detectados por el Sistema Nacional de Salud, ya que a todas las personas que no se encuentren en un estado grave se les recomienda quedarse en casa y no llegan a consulta médica, e incluso a una importante proporción de los que llegan a los hospitales se les regresa a su casa a confinamiento voluntario si se considera en ese momento que no están en riesgo.

Sin embargo, aclaró que mediante el método de Vigilancia Centinela se hace una estimación estadística del factor multiplicador de los casos no detectados y se cuenta con un cálculo del total real de infectados en México, información con la que cuentan los especialistas epidemiológicos del Gobierno Federal, pero no se encontraba hasta hoy a disposición de la población.

Clarificó que esta multiplicación con regla de tres es el método oficial en nuestro país para calcular la magnitud de la pandemia, y se renuncia a las metodologías de “otros países” (como Corea del Sur o Japón, que registran el mayor éxito en la contención del avance del virus en la Tierra) que efectúan pruebas de COVID-19 al grupo poblacional que aparentemente se encuentra sano, pero que se sabe que contiene al mayor número de casos de contagio.

Por ejemplo, Corea del Sur, ejemplo mundial en la lucha contra la pandemia, realiza 18 mil pruebas diarias, lo que le ha servido para implementar acciones focalizadas de prevención de contagios. Hasta el momento, en los 41 días de iniciada la epidemia nacional, México ha realizado 29 mil 578 pruebas, es decir un promedio de 721 exámenes diarios, con una población 2.5 veces más grande que Corea del Sur.

En una enredada explicación, López Gatell cuestionó la utilidad de la metodología aplicada por EU (que sólo en Nueva York ejecuta 19 mil pruebas diarias) o Corea del Sur, resaltando que el método aritmético utilizado en México sirve de igual manera para calcular los casos “que no se ven”, aunque el Gobierno Federal haya decidido sólo hacer el 1.6% de pruebas diarias de covid que Corea del Sur, en proporción a sus poblaciones.

Así, reveló que una vez aplicada la regla de tres de los especialistas epidemiológicos a cargo de la estrategia contra el coronavirus en México, se calcula que en todo el país ha habido hasta hoy 26 mil 519 casos de COVID-19, mientras que el Sistema de Salud ha detectado oficialmente sólo 3 mil 181, el 12% del total.

Esto quiere decir que, según los datos del Gobierno de México, hay 23 mil 338 personas portadoras del SARS-CoV-2 y, sin saberlo, son fuentes activas de contagio, y la cantidad de personas (más o menos inmunes o en alto riesgo) a las que infecten, depende exclusivamente de la voluntad de estos ciudadanos de acatar las disposiciones sanitarias para evitar causar potencialmente un grave daño o la muerte a los demás.

En Corea del Sur la información recabada sirve para aislar a las personas infectadas, aunque ellas mismas no estén en peligro o incluso no presenten síntomas, y con ello evitar la propagación masiva del virus, estrategia que le ha valido el logro de haber contenido la epidemia en su país como no se ha logrado en cualquier otro.

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