Antonio Rojas Ávila – Morelia, Michoacán

Casi todos los países de América Latina ya cerraron sus puertas y restringen la entrada y salida de personas, como medida preventiva ante la pandemia mundial causada por el SARS-CoV-2, en la esperanza de que los acotados números de infecciones, que apenas en la mayoría de nuestras naciones se cuentan en decenas, no lleguen a las magnitudes que están alcanzando en Asia, Europa y Estados Unidos.

Además la Unión Europea a principios de semana anunció que tomaba las mismas medidas de bloquear sus fronteras hasta nuevo aviso, y los latinoamericanos, no satisfechos con esta medida, incluso implementaron cuarentenas totales y mandaron a sus ciudadanos a sus casas, intentando imitar las acciones del país foco del virus, China, que al parecer ha logrado contener la ola de contagios.

Los países de los que estamos hablando son:

Argentina

17 días desde el primer caso – 128 casos confirmados – 3 muertes

El pasado domingo, por la noche, el presidente Alberto Ángel Fernández anunció el cierre parcial de sus fronteras, mediante un mensaje a la nación que se transmitió en televisión y redes sociales, y justificó su decisión con el anuncio de la Organización Mundial de la Salud de que la enfermedad del coronavirus, con más de 118 mil casos, era declarada pandemia mundial.

Sin embargo, el impedimento decretado por el Ejecutivo sólo se extendió a la entrada de vuelos provenientes de Europa, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, China e Irán.

Avisó también que se pondría en cuarentena, por 14 días, a todas las personas contagiadas de coronavirus, de todos los casos sospechosos, así como todos los ciudadanos que hayan estado “en estrecho contacto” con individuos los dos grupos anteriores. Lo mismo se hará con los que hayan ingresado a Argentina de los países antes señalados en los últimos 14 días.

No obstante, antes de llegar a este viernes, al llegar a 128 casos, el mandatario se vio orillado a decretar la cuarentena nacional en todo el territorio argentino, con lo que todas las personas tienen que confinarse en sus hogares hasta nuevo aviso, en un “aislamiento social preventivo y obligatorio”.

“Vamos a ser absolutamente inflexibles; la persona que no pueda explicar la razón de estar en la calle se verá sometida a las sanciones que el código penal prevé”, advirtió.

Bolivia

10 días – 15 casos – 0 muertes

Este país altiplánico cuenta apenas con 15 casos confirmados de COVID-19, y su primer caso se reportó recién el 10 de marzo. No obstante, la presidenta Jeanine Áñez dispuso el cierre total de sus múltiples fronteras y las suspensión de todos los vuelos internacionales.

La única excepción a la clausura de los pasos fronterizos es para los bolivianos y residentes. Por otro lado, se redujo la jornada laboral a cinco horas para reducir la cantidad de personas presentes al mismo tiempo en todo tipo de instalaciones, y se impuso restricciones al transporte con el mismo fin.

Además, las autoridades regionales de Oruro, la región boliviana con más casos de infecciones por SARS-CoV-2 (más de la mitad de los contagios nacionales), decretó una cuarentena por 14 días, impidiendo la salida y entrada de toda persona de su territorio, restringiendo la apertura de locales a sólo cuatro horas de tres días de la semana, e imponiendo un toque de queda a las 3:00 de la tarde, hora en la que todos deberán estar en sus viviendas y sólo se permitirá la circulación a las fuerzas del orden y a personas expresamente autorizadas.

Por otro lado, ya desde el 15 de marzo se había prohibido en todo el país cualquier acto o reunión que implique una convocatoria mayor de las 100 personas.

Brasil

23 días – 793 casos – 11 muertes

El país con mayor población de la región, más de 210 millones de personas, está presidido por el ultraderechista y ex militar Jair Bolsonaro, quien ha venido calificando a la pandemia provocada por el SARS-CoV-2 como una “histeria colectiva” y aseguraba que las autoridades sanitarias de su país tienen el asunto completamente controlado, a pesar de ya haber rebasado oficialmente hasta entonces los 428 contagios, el mayor índice de América Latina, haber muerto 4 personas y tener alrededor de 9 mil casos sospechosos.

A pesar de eso, el mandatario brasileño primero dispuso el cierre de la frontera con Venezuela, lo que justificó con la “incapacidad” de la nación petrolera en contener la propagación del virus, aunque esta sólo cuenta con 43 casos, oficialmente.

“Considerando la incapacidad del régimen dictatorial venezolano para responder a la epidemia de COVID-19, el gobierno brasileño adoptará medidas restrictivas en la frontera con Venezuela, para garantizar la seguridad y la salud de nuestra gente, especialmente en la región norte del país”, escribió en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, unos días después tuvo que decidir ampliar esta medida, que sólo aplicaba para ciudadanos venezolanos (los cuales luchan por ingresar al país amazónico desde el derrumbe de la economía venezolana), para todas sus demás fronteras, exceptuando la de Uruguay.

Pero este cierre de fronteras es parcial, pues la restricción sólo se realiza por vía terrestre y nada más se impide la entrada por todos los pasos fronterizos (incluyendo los colindantes con Uruguay) para ciudadanos argentinos, bolivianos, colombianos, guayaneses, guyaneses, paraguayos, peruanos y venezolanos.

Mientras tanto, desde la oposición política emerge un grito unívoco que expresa la necesidad de destituir al presidente Bolsonaro, debido a su inacción ante la inminente crisis humanitaria que provocará el coronavirus, y aseguran que en Brasil en realidad los casos de infección superan los 10 mil.

Chile

17 días – 434 casos – 0 muertes

La decisión del gobierno chileno fue mucho más drástica, ya que el presidente Sebastián Piñera decretó que desde el miércoles 18 de marzo ningún extranjero podrá ingresar al país por aire, mar o tierra, medida de la cual los militares se asegurarán de que se cumpla.

Solamente los chilenos y extranjeros residentes podrán ingresar libremente a su país, mientras que no vengan de países en riesgo”, ya que de ser así serán aislados en cuarentena inmediatamente.

Finalmente, quedaron prohibidas en todo el país las reuniones o actividades que convoquen a más de 50 personas.

Este decreto se extenderá por 15 días, pero se advierte que se prolongará de ser necesario.

Colombia

14 días – 128 casos – 0 muertes

El caso de el país de la cumbia fue similar, pero se adelantó por varios días, ya que el presidente Iván Duque desde el viernes 13 de marzo había anunciado un cierre parcial, pero desde este lunes el aislamiento de Colombia fue total: las fronteras marítimas, aéreas, terrestres y fluviales fueron completamente cerradas tanto para nacionales como para extranjeros, decreto que se mantendrá por más de dos meses, hasta el 30 de mayo, con lo que se convirtió en el país latinoamericano que desde un inicio tomó medidas decididas por mayor tiempo.

La decisión exceptúa a los colombianos que lleguen por vía aérea al país, pero una vez adentro tendrán que someterse a cuarentenas según el país de proveniencia y un riguroso examen de salud.

También se prohibieron todos los eventos y reuniones de más de 50 personas, se suspendieron las clase de todo nivel y se clausuraron los bares, las discotecas y los centros nocturnos. Todos los que incumplan las disposiciones, incluyendo los aeropuertos, serán clausurados definitivamente.

Pero además se hizo la declaración preventiva del estado de emergencia, con lo que todos los ciudadanos quedaron en confinamiento obligatorio en sus casas hasta el 31 de mayo, y sus pensiones y atención médica se realizará a domicilio. Esta decisión constitucional implica que por 90 días el gobierno de Colombia seguirá dictando medidas más drásticas según la situación lo amerite, las cuales deberán cumplirse de inmediato.

Ecuador

20 días – 367 casos – 5 muertes

Esta nación andina reaccionó de inmediato a la segunda muerte en su territorio por COVID-19, y decidió cerrar por completo sus fronteras aéreas, con lo que prohibió el ingreso por sus pasos fronterizos terrestres, anunció que no recibirá un solo vuelo proveniente del extranjero y decretó que que sus puertos no recibirían pasajeros por transporte marítimo internacional.

El presidente Lenin Moreno declaró el estado de excepción en todo el territorio nacional, suspendió todas las clases y prohibió todos los eventos con más de 250 personas, pero además la circulación de las personas se ha limitado en función de la matrícula de sus vehículos, que tienen horas y días exclusivas para transitar, en principio para comprar alimentos, medicinas y realizar actividades esenciales. Al caer la noche, se da el toque de queda, y absolutamente ninguna persona puede estar fuera de sus hogares.

Además, se dispuso que todas las personas que entraron en últimos días a Ecuador provenientes de China, España, Francia, Irán, Alemania, Corea del Sur, Italia, Dinamarca, Noruega, Holanda, Suecia, Suiza y Estados Unidos entrarían de inmediato en cuarentena de 14 días. 

Guatemala

7 días – 12 casos – 1 muerte

Incluso el pequeño vecino de México optó por cerrar sus fronteras terrestres primero con este último país, ante su renuncia a tomar las más mínimas medidas de prevención, pero posteriormente ceeró por completo todas sus demás fronteras y sólo dejará a entrar a guatemaltecos y residentes, quienes sin embargo serán sometidos a una cuarentena de 14 días, independientemente de su proveniencia.

El presidente Alejandro Giammattei además cerró por completo las ‘fronteras aéreas’, es decir, suspendió todos los vuelos internacionales, tanto entrantes como salientes de territorio guatemalteco. Y todo esto con actualmente sólo 12 casos.

El mandatario centroamericano mandó a todos los estudiantes a casa, prohibió las reuniones o eventos de cualquier tipo y de cualquier número de personas, y ordenó que los partidos de futbol se jueguen a puerta cerrada o suspendan.

Incluso en San Pedro Sacatepéquez se decretó una cuarentena total, luego de que un vecino de allí perdiera la vida por COVID-19.

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Panamá

10 días – 137 casos – 1 muerte

El país portuario más importante del continente también se sumó a las medidas extremas para combatir la pandemia global, prohibiendo el ingreso de todos los extranjeros no residentes a su territorio por cualquier vía.

El cierre de fronteras fue anunciado por el presidente Laurentino Cortizo, quien anunció que además todos los panameños que arribaran a su patria tendrían que confinarse durante 14 días en sus domicilios, esto dentro del decreto de estado de emergencia, bajo el cual además todos los casos sospechosos serán atendidos a domicilio por unidades especializadas.

No contento con ello, decretó la clausura temporal de todos los bares, discotecas u otros centros de centros de diversión nocturna, de los parques infantiles e incluso de todos los establecimientos comerciales, con excepción de farmacias, gasolineras y supermercados, donde sólo se permitirá ingresar a la vez un máximo de 50 personas., el límite de reunión oficial en el país centroamericano. Finalmente, se hizo la invitación oficial a todos los panameños a sólo salir de sus casas a trabajar y a realizar las labores estrictamente necesarias.

Paraguay

13 días – 13 casos – 0 muertes

Este país sin acceso al mar y con fronteras con Argentina, Bolivia y Brasil, apenas tiene sus primeros casos de contagio, por lo que sólo decidió cerrar el paso a personas provenientes del gigante del futbol, nación presidida por Jair Bolsonaro, que hasta hoy se sigue burlando de la amenaza y la califica de una simple histeria. Además, dispuso que ningún ciudadano extranjero podrá llegar en avión al país.

El presidente Mario Abdo Benítez dejó en claro que su acción obedece directamente a que su homólogo brasileño no está tomando las medidas sanitarias necesarias y los casos siguen multiplicándose en Paraná, territorio carioca colindante con su país, por lo que el bloque del Puente de la Amistad es necesario para proteger la salud de los paraguayos.

Además, los nacionales y residentes provenientes de Brasil podrán ingresar al territorio, pero ya no salir, al menos por 15 días, si no se amplía la medida, y todos ellos serán sometidos a cuarentena de 14 días, tengan o no los síntomas.

Perú

14 días – 234 casos – 3 muertes

La nación probablemente más radical de todas fue la que gobernaron los incas, y aprovechando la costumbre de decretar estados de emergencia preventivos, en lo que tiene práctica desde las épocas en las que el terrorismo de Sendero Luminoso asolaba al país, impuso el control total sobre la población, a la cual mandaron por completo a cuarentena en sus casas, mientras la policía y las Fuerzas Armadas cuidan que nadie salga a las calles, bajo pena de arresto.

La obvia excepción es cuando los ciudadanos salen a comprar comida y medicinas, pero hasta esto está controlado, ya que las fuerzas del orden limitan las compras que hace cada persona para que no acapare recursos y deje a los demás sin su necesaria provisión. Sin embargo, el estado de emergencia es una medida radical, ya que suspende las garantías constitucionales sobre las libertades de los peruanos.

Al mismo tiempo, todos los demás negocios no vitales fueron cerrados, y las fronteras se encuentran absolutamente cerradas por tierra mar y aire para entradas y salidas de nacionales o extranjeros.

El decreto anunciado el domingo pasado por el presidente Martín Vizcarra establece penas inmediatas para cualquier persona que no acate las disposiciones oficiales, y extendió la medida por 15 días, pero advirtió que se seguirá prorrogando según lo ameriten las circunstancias.

Uruguay

7 días – 94 casos – 0 muertes

Este país también decidió cerrar sus fronteras por vías fluvial, aérea y marítima, pero sólo con Argentina, a quienes consideran el principal foco de infección, dejando libre su único otro límite nacional, con Brasil, país que ha hecho caso omiso a las alertas internacionales. Esta medida no es válida para los ciudadanos y residentes de Uruguay.

En la nación charrúa aún la pandemia se encuentra en una muy temprana etapa, ya que los primeros casos recién fueron confirmados el viernes pasado, por lo que se espera que con el paso de las semanas las medidas se sigan endureciendo.

El presidente Luis Alberto Lacalle Pou reportó que estarán en alerta permanente y limitó el aterrizaje de vuelos provenientes del extranjero a dos aeropuertos, donde se establecerán los controles pertinentes.

Venezuela

7 días – 42 casos – 0 muertes

El polémico presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró una cuarentena total en todo el territorio nacional, una medida tan drástica como la de los peruanos, pues se suspendieron todas las actividades laborales con la excepción de la distribución de comida y medicinas, los servicios médicos, el transporte y la seguridad policial y militar.

Sin embargo, no fue necesario que declarara el cierre de sus principales fronteras, ya que Brasil y Colombia se le adelantaron y con ello sólo quedaría considerar el límite con Guyana, que hasta el momento sólo ha reportado siete casos de COVID-19, pero el primero de ellos, una mujer de 52 años, falleció, después de llegar ya enferma desde Nueva York, EU.

Con apenas 42 casos y ningún muerto, Venezuela recién se reportó infectada el 13 de marzo, con lo que sus medidas ante la pandemia son especialmente enérgicas respecto a la antigüedad de la presencia del virus; sin embargo, muchos venezolanos afirman que el país no cuenta con la infraestructura necesaria para dar información mínimamente fidedigna.

Otros

El resto de vecinos latinoamericanos está adoptando medidas similares apenas los casos se empiezan a contar en decenas, y las fronteras también se encuentran cerradas en Costa Rica (14 días – 89 casos – 1 muerte), El Salvador (2 días – 1 caso – 0 muertes), Honduras (9 días – 24 casos – 0 muertes) e incluso República Dominicana (19 días – 72 casos – 2 muertes), cuyos ingresos nacionales vienen plenipotenciariamente del turismo. En todos estos países, además las actividades de la población están restringidas con cuarentenas parciales, con excepción de Puerto Rico (7 días – 14 casos – 0 muertes), el estado libre asociado de los EU, que entró en cuarentena total.

Caso icónico es el de Belice, que a pesar de ser uno de los únicos países de América aparentemente libre de coronavirus (junto con las diminutas islas caribeñas Dominica; Granada, y San Cristóbal y Nieves) también cerró sus puertas al mundo.

México

21 días – 203 casos – 2 muertes

Mientras tanto, en nuestro país no sólo las fronteras siguen abiertas de para en par, sino que se sigue recibiendo a nacionales y extranjeros provenientes de China, Italia, Irán, España, Estados Unidos, Francia, Alemania y todos los demás países donde hay un crecimiento explosivo de la pandemia.

La restricción de reuniones y eventos públicos se ha dejado a criterio de las autoridades locales, con lo que el Gobierno de CDMX, por ejemplo, decidió prohibir las concentraciones de más de mil (1 000) personas, y en la mayoría de ciudades del país los centros nocturnos siguen funcionando con toda libertad y aprovechando los últimos días de asueto los ciudadanos se reunieron en playas y centros vacacionales, trasladándose internamente por todo el país.

Además, todos los aeropuertos internacionales reciben extranjeros y mexicanos provenientes de todo el mundo, al igual que la frontera con Estados Unidos, que continúa con sus actividades normales.

Por otro lado, si bien la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal ya dispuso la suspensión de clases, aunque decidió esperar hasta la próxima semana, algunos estados adelantaron la medida, pero como todos los trabajadores continúan acudiendo a sus empleos normalmente esto viene causando que sean los adultos mayores, grupo de mayor riesgo de muerte frente a la COVID-19, sean quienes mayoritariamente a los niños, y en otros casos se quedan solos en sus casas, con los riesgos que esto conlleva.

Finalmente, si bien al día de hoy el Gobierno Federal reporta solamente 203 infecciones en todo el país, la OMS ya llamó la atención a la administración de López Obrador por no usar la metodología correcta para la medición, y se sospecha que la pandemia podría haber avanzado mucho más de lo que se cuantifica, especialmente porque México está haciendo nada por detectar los casos asintomáticos, que son el 80%. En todo caso, el comportamiento exponencial de la multiplicación de los contagios ya se hizo patente, aún en los números oficiales.

FOTO: ACG

Y como para la necedad y la estulticia siempre habrá seguidores, tanto Cuba (8 días – 16 casos – 1 muerte) como Nicaragua (1 día – 1 caso – 0 muertes) están imitando la temeraria actitud de México que, sin duda, se traducirá en quién sabe cuántos miles de muertes. Por supuesto que estos dos países tienen una población inmensamente menor a nuestro país y apenas empiezan a enfrentar la pandemia.

Mientras tanto, se viene con todo el fin de semana en México, que seguro será espacio para que millones de personas acudan a los bares, los antros y, porqué no, los prostíbulos, ya que prácticamente todo el país presume de una democrática libertad, por lo que la fiesta seguirá a todo lo que da; sólo que esta vez su costo mortífero se empezará a conocer dentro de un par de semanas.

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