Redacción – Morelia, Michoacán
La dirigencia de Benjamín Hernández Gutiérrez tomó posesión de las instalaciones de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ubicadas en esta capital, en un clima de tranquilidad inusitada, después del cruento enfrentamiento con el grupo opositor del otro dirigente, Gamaliel Guzmán Cruz.

De manera casi inexplicable, a primera hora de este miércoles uno de los grupos en pugna por la dirigencia de la CNTE en Michoacán se instaló tranquilamente en la sede sindical, después de que ayer fueron liberados los 25 maestros detenidos de esa misma facción, incluido su líder, tras ser puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) por el delito de lesiones en agravio de seis profesores y cuatro policías, durante la riña campal del lunes por la disputa de la dirigencia sindical.
Durante los disturbios para arrebatar las instalaciones al grupo de Gamaliel Guzmán, este grupo secuestró un camión de una empresa refresquera y lo utilizó como ariete para destrozar las puertas de las instalaciones centistas y después ingresó violentamente y se enfrentó a golpes, pedradas y palos con sus compañeros adversarios, fruto de lo cual uno de ellos resultó seriamente lesionado y otros tantos heridos.
Debido a esta situación, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) dispuso que su Unidad de Restablecimiento del Orden Público (UROP) tomara el control de la sede de la CNTE y desalojara a todos los maestros, para resguardar la vida de los mismos, pero el grupo de Benjamín Hernández lo interpretó como que la Policía intentaba reconquistar las instalaciones para el otro grupo, y se enfrentó violentamente a los oficiales, lo que causó que 25 de ellos, incluido su secretario general, fueran detenidos y consignados.

Algo pasó durante la noche pasada entre los grupos contrincantes de la Coordinadora, y al parecer finalmente negociaron de manera pacífica y será Hernández Gutiérrez y su grupo quienes encabecem de ahora en adelante el Comité Ejecutivo Seccional; sin embargo, si las pruebas que aporte la FGE después de investigar las acciones de violencia cometidas por algunos de ellos son suficientes para el juez de control que se asigne al caso, tendrán que enfrentar procesos judiciales y eventualmente podrán ser condenados penalmente por las responsabilidades que se les compruebe.











