Melissa García – Morelia, Michoacán
Con el puño en alto, las mujeres perredistas protestan y exigen un alto a la violencia que, coincidieron, se ha acrecentado en los últimos años en el país y no se atiende.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y con una convención que aglutinó a cientos de mujeres en las instalaciones del Centro de Convenciones y Exposiciones de Morelia (Ceconexpo), las líderes perredistas levantaron la voz, resaltando en sus mensajes que como integrantes del Sol Azteca también han sido víctimas de violencia política y de género, sin embargo, han sabido salir adelante y anteponer la lucha que hoy las tiene representando a las mujeres en todo el estado.
“Las mujeres en este partido, en este Comité, hemos sufrido violencia”, resaltó Verónica Naranjo Vargas, secretaria de las Mujeres en la institución política.

“Exigimos fin a la impunidad”, refirió en su oportunidad Silvia Estrada Cárdenas, fundadora del PRD:
“Así como la protección a los derechos humanos de las mujeres y niñas, para vivir libres de violencia y discriminación. No puede haber paz e igualdad sin los mismos derechos y plena participación de las mujeres, ni igualdad de género sin que las mujeres decidan sobre sus derechos reproductivos y de decisión”.

La mayor amenaza el día de hoy es la violencia, resaltó Araceli Saucedo Reyes, secretaria general del aurinegro.
“Hoy la demanda no es sólo por la paridad de género, sino principalmente por el respeto a la dignidad, a la libertad arrebatada que dejó de estar presente desde hace ya unos años.
“Las mismas mujeres perredistas han sido violentadas y perseguidas, sin embargo esas mismas mujeres creyeron de manera firme en sí mismas, y hoy están en espacios de representación política.
“Aún se necesita que las mujeres gobiernen el Estado, gobiernen el mundo, que seguro será diferente”, consideró.

Finalmente, la primer mujer en encabezar el Instituto del Artesano Michoacano y también fundadora del PRD, Emilia Reyes Oseguera, conmovida relató la lucha que emprendió desde niña, y cómo su condición de mujer indígena no le impidió ser líder artesanal, por lo que instó a las mujeres a seguir luchando por sus ideales.
“Ni un paso atrás, siempre pa’ delante”, expresó.







