Ciudad de México – EME de Mujer
Si tu idea de un entrenamiento cardiovascular efectivo implica correr largas distancias, andar en bicicleta por mucho tiempo o tener una clase de crossfit… estás en lo correcto, peeeeeero estarías dejando de lado una actividad igual de efectiva.
Caminar es una excelente actividad de cardio que puede realizarse fuera o dentro de casa, de noche o de día, y sin la necesidad de una suscripción a un gimnasio. Lo único que necesitas es espacio suficiente, unos tenis cómodos y la motivación para hacerlo de forma regular.
Parece muy bueno para ser cierto… pero ES CIERTO.

¿Es un buen cardio?
Con cardio nos referimos a ‘cardiovascular’; es decir, involucra el corazón (cardio) y los vasos sanguíneos (vascular). Cardio también se refiere a aeróbico, que tiene que ver con ‘aire’.
Un buen ejercicio de cardio hace que tu corazón lata rápido y fuerte, moviendo así la sangre rica en oxígeno a todos los músculos, órganos y tejidos a todo el cuerpo.
Entonces: ¿caminar es cardio? La verdad es que cualquier actividad que haga que tu corazón y pulmones, así como tus grandes músculos musculares, trabajen más duro, puede considerarse ejercicio aeróbico o cardiovascular. Una caminata rápida hace exactamente eso.

¿Cuáles son sus beneficios?
Caminar es un ejercicio, así que brinda muchos beneficios.
- Disminuye tu riesgo de enfermedades cardíacas, infartos y diabetes
- Mejora la circulación sanguínea
- Maneja la presión arterial
- Mejora los niveles de colesterol
- Controla los niveles de azúcar
- Construye músculos más fuertes
- Controla tu peso
- Mejora tu calidad de sueño
- Impulsa tus niveles de energía
- Mejora la función cerebral
- Mejora tu equilibrio y coordinación
¿Es mejor que correr?
Caminar rápido es considerado un ejercicio de moderada intensidad, lo cual se define en términos simples como una actividad que te permite llevar una conversación, pero es lo suficientemente pesada como para no dejarte cantar. Correr, por supuesto, es más difícil, y por eso se considera de alta intensidad
Caminar y correr tienen ventajas diferentes. Un estudio publicado en el Diario de la Asoaciación Americana del Corazón reportó que caminar y correr reducen el riesgo de presión alta, colesterol alto y diabetes tipo 2.

Sin embargo, debes tomar en cuenta que necesitas caminar por un periodo más largo de tiempo para quemar la misma cantidad de calorías que si lo hicieras corriendo. Pero si no tienes prisa, caminar es una mejor opción, especialmente para las personas con problemas de espalda, articulaciones o lesiones.
Caminar ejerce menos tensión en las articulaciones y los pies que correr. Un estudio del 2016 descubrió que la fuerza de impacto de correr es significativamente mayor que caminar. Esto significa que existe un menor riesgo de lesiones en las articulaciones al caminar.
¿Qué tan rápido deberíamos caminar?
- Si puedes caminar y platicar cómodamente y pierdes muy poco la respiración, lo estás haciendo a una mediana intensidad. ¡Perfecto!
- Si hablar en voz alta te cuesta trabajo, podría considerarse una caminata de alta intensidad.
- Y si puedes cantar sin problema… la intensidad es muy baja. Lo ideal es que sea más alta.

¿Qué tan seguido debería hacerlo?
Los Centros de Prevención y Control de enfermedades recomiendan 150 minutos o más de actividad de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad alta a la semana para disminuir el riesgo de enfermedades.
Basándonos en estos lineamentos, podrías caminar rápidamente 30 minutos 5 veces a la semana. Nada mal, ¿no?
Conclusión
Si estás buscando hacer un buen ejercicio de cardio, caminar es una excelente opción. Quizá no te permite quemar tantas calorías como correr o el crossfit, pero tiene más ventajas que la mayoría de las otras actividades.
No necesitas gastar de más, puedes hacerlo casi en cualquier lugar y no te cansará hasta morir.
Y si quieres aún más motivación, puedes hacerlo con una amiga, con tu mejor música o descargando una aplicación que te ayude a cumplir tus metas.




