Redacción – Morelia, Michoacán
El subsecretario de Organización y Desarrollo Agroalimentario de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua) del Gobierno de Michoacán fue acusado de enriquecimiento ilícito en una investigación realizada por el diario Reforma, y en una inmediata reacción el funcionario se dijo víctima de una campaña de desprestigio.
El priísta Gerónimo Color Gasca fue el titular de la delegación michoacana de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) federal durante la administración de Enrique Peña Nieto, y fue el coordinador estatal de la campaña a la Presidencia de México de José Antonio Meade, mientras él mismo se lanzó a diputado federal por el Distrito 10 de Morelia, sufriendo una estrepitosa derrota a manos de Iván Pérez Negrón (con 34.63% de la votación a su favor), de la coalición de Morena, quedando en cuarto lugar (10.57%), después del panista, en coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano, Miguel Ángel Villegas (24.6%), y la independiente Luisa María Calderón (17.02%).

Sin embargo, durante su paso por los cargos federales de los que fue titular, especialmente al frente de la paraestatal Liconsa, sus bienes personales y familiares crecieron exorbitantemente y, según afirma Reforma, color Gasca habría tejido toda una red de corrupción y complicidades alrededor de la dependencia federal para favorecerse él mismo, a sus parientes, a cómplices y a amigos, con el presunto desvío de cantidades millonarias, de lo que da cuenta la investigación periodística.
Según la publicación de Benito Jiménez, con sus ganancias el funcionario michoacano se habría comprado una exclusiva residencia en el Club de Golf Altozano, y contaría con una flotilla de cuatro automóviles de lujo para su uso personal, además de cinco caballos pura sangre, joyas por un valor de 5 millones de pesos y otros muchos lujos, los cuales, cuestiona la nota, no son explicables para alguien que recibe un salario de funcionario público.

FOTO: Reforma
El reportaje asegura que el modus operandi del priista michoacano consistía en adjudicar los contratos millonarios de la paraestatal a nombre de parientes y/o prestanombres, y cuestiona si por su paso por la Presidencia Municipal de Morelia y por el Gobierno de Michoacán, de la mano de Fausto Vallejo habrá realizado negocios similares.
Las acusaciones por los supuestos moches que habría recibido Gerónimo Color, según la publicación se sustentan en denuncias interpuestas ante la Fiscalía General de la República (FGR), ante la cual tiene al menos un proceso vigente abierto.
Reacción inmediata
Ante el escándalo revelado en la edición impresa del diario nacional de este domingo, el priista reaccionó enviando un comunicado a los medios sosteniendo que todas las acusaciones son falsas y emitidas por sus enemigos políticos.

Su defensa, Color Gasca la basó en seis puntos:
- Argumenta que no hay pruebas que demuestren que él haya armado “una red de complicidades para acaparar contratos millonarios con empresas de ex subordinados y familiares” durante su ejercicio del cargo de gerente de Liconsa entre 2013 y 2017.
- Asegura que no es socio de la conocida empresa lechera 19 Hermanos, proveedora de Liconsa.
- Acepta poseer todos los lujosos bienes de los que habla la publicación, pero aclara que “son producto de mi desempeño profesional y honesto como servidor público durante dos décadas, y de una empresa familiar que se fundó aproximadamente hace 80 años”, dedicada a la producción de carne.
- Refrenda que sus declaraciones patrimoniales fueron entregadas en tiempo, en forma y sin omisiones, y aclara que sus cinco caballos no son pura sangre, sino equinos mexicanos.
- Sobre el caso abierto en la FGR en su contra, puntualizó que se refiere “al funcionamiento y operatividad del entonces Programa de Estancias Infantiles”, y aseguró que “dicho proceso fue atendido en su momento con toda diligencia”.
- Admitió que estas acusaciones en su contra no son nuevas, y dejó en claro que tanto antes como ahora no han sido acompañadas con pruebas que demuestren lo que le intentan achacar.

Finalmente, el funcionario sintetiza todo el tema como un doloso ataque político contra su persona, aunque al momento no ha señalado qué interés de este tipo podría tener el diario Reforma para desprestigiarlo.







