Estambul. Turquía – El Universal
El Ministerio de Transporte lo describió como “un aterrizaje brusco”. El aeropuerto cerró y los vuelos se desviaron al aeropuerto principal de Estambul.
El gobernador de Estambul, Ali Yerlikaya, dijo que al menos 120 personas resultaron lesionadas en el accidente y tuvieron que ser hospitalizadas. Su oficina indicó que el avión transportaba a 177 pasajeros, entre ellos seis tripulantes.
Videos transmitidos en vivo por televisión mostraban a decenas de rescatistas bajo la lluvia trabajando alrededor del fuselaje. De acuerdo con el sitio en internet de rastreo de vuelos Flightradar24, se trata de un Boeing 737 de 11 años de antigüedad.
“El accidente ocurrió después de que el avión no pudo desacelerar y se estrelló en un campo al final de la pista”, informó ministro de Transporte, Mehmet Cahit Turhan, de acuerdo con la agencia estatal de noticias Anadolu.
El accidente sucedió un mes después de que otro avión de Pegasus se saliera de la pista en Estambul en el mismo aeropuerto. No hubo muertos ni lesionados en el incidente del 7 de enero.

Es inusual que un fuselaje se parta mientras las piezas permanecen prácticamente intactas. Los aviones están diseñados para absorber fuerzas de impacto en la parte inferior del fuselaje y así mejorar la probabilidad de sobrevivencia de los pasajeros en la cabina.
En 2013, la cola de un Boeing 777 de Asian Airlines se desprendió después de que la aeronave se estrellara contra un rompeolas al acercarse al aeropuerto internacional de San Francisco. Tres personas murieron, 49 resultaron heridas de gravedad y decenas más sufrieron lesiones menores, según el reporte del accidente de Estados Unidos.
Ese mismo año, un avión Boeing 737 de Lion Air se partió en dos después de aterrizar en aguas poco profundas a poca distancia de la pista de aterrizaje de Bali, Indonesia. Los 101 pasajeros y siete tripulantes a bordo sobrevivieron.







