Melissa García – Morelia, Michoacán
De aprobarse los impuestos cedulares, gradualmente estarán afectando no sólo a aquellos que ganen más de 2 millones de pesos de utilidades al año, sino también, gradualmente, a todos los contribuyentes que ya expiden algún tipo de recibo y que pagan ISR e IVA, informó el diputado Arturo Hernández Vázquez.
“Aquel que genera más de 2 millones de pesos de gastos va a pagar el 2 por ciento. Los demás no en el primer año. En el segundo año va a pagar el 10 por ciento, en el tercero el 20 por ciento, hasta llegar a los 11 años donde todos vamos a pagar el 2 por ciento de nuestras utilidades” precisó.
Detalló que se prevé que la imposición de los impuestos cedulares sea progresiva, como en el Régimen de Incorporación Fiscal, que incorporó a los Repecos.
“Así funciona y es el mismo mecanismo. Tenemos que tener mucha conciencia, porque esto va directo al ciudadano que chambea”, resaltó.

En tanto, sobre el tema de los impuestos ambientales dijo que no está claro, ya que consideró que no son tributos que realmente lleven a remediar el daño ecológico, y recordó que en el artículo 32 de la Ley de Hacienda se contempla que lo recaudado de estos impuestos ecológicos sea para el gasto público.
“(La Ley busca) recaudar recursos para sufragar el gasto público y al mismo tiempo incentivar cambios en la conducta de los sujetos obligados que favorezcan el medio ambiente y la salud pública.
“El cash cash va a ser exclusivamente para sufragar el gasto público”.

Los cuatro impuestos consisten, explicó, en la extracción de materiales, donde se va a cobrar por metro cúbico de lo facturado:
“Toda aquella extracción de minerales se va a cobrar a la hora de facturarlo. Le va a pegar a todo aquel que haga una extracción de minerales, como Arcelor o la industria de la construcción. No se cobra por la extracción, se cobra por la venta, un 3 por ciento, y se tiene que pagar 17 días después del mes en que se facturó”.

Abundó en que para el de gas a la atmósfera no existe actualmente una capacidad de medición de gases:
“Al empresario le dicen: ‘tú puedes emitir gas hasta tantas toneladas’, pero él tiene que pagar un estudio mensual que va a costar entre 70 mil y 100 mil pesos para demostrar al gobierno que no contamina más de lo que dice. En caso de que se pase, pero siendo muy pesimista, si yo me paso, no lo presento.
“El estado tendría que ir a medir para demostrarme que no se contamina más de lo permitido. Si tengo una prueba mensual, tendría que estar pagando mensualmente esos 70 a 100 mil pesos a un particular para demostrar que no contamino más allá de lo permitido, y esto en diferentes tipos de emisiones, y tiene que haber una equivalencia de CO2”.

Enumeró que el tercer impuesto es de contaminantes en el suelo.
“Este se va a cobrar en metros cuadrados. El análisis que hay que hacer es que no hay una medición, no hay claridad en el tema del cobro, sobretodo en el cálculo.
Hay muchas empresas que no están reguladas, por eso al final la carencia que hay por parte del estado en este sentido, de que no hay una medición y sabemos por qué no hay una medición clara”, consideró.

Por último, vertió su opinión sobre el tema de la disposición de los residuos sólidos:
“Va a afectar directamente a los municipios en el tema de los rellenos sanitarios y los basureros a cielo abierto. Aparte de la violación por tener un basurero a cielo abierto, que no es por gusto sino por necesidad, se va a cobrar sobre lo no reciclado, lo que no se compostea”.







