Redacción – Morelia, Michoacán
La diputada federal Ana Lilia Guillén reconoció que su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no termina el año con una evaluación positiva, debido a que una buena parte de sus integrantes se ha dedicado a obtener los mayores beneficios políticos y monetarios posibles, sin importarles traicionar los principios del instituto y pisotear en el camino a quien tengan delante, conducta idéntica, observó, a sus antecesores que tanto criticaron.
“La verdad tengo que reconocer que entramos en el año nuevo, si Dios nos da licencia, con un partido que está caminando en altibajos. Lo que está sucediendo interiormente a mí particularmente no me agrada, porque se vuelven a dejar ver los vicios que tanto hemos combatido”, manifestó.
La legisladora michoacana admitió que muchos de sus correligionarios morenistas se encuentran más interesados en copar los espacios de poder, y no en servir a la ciudadanía.

“Esto es lo que nos tiene en la situación en la que estamos, en donde básicamente no tenemos dirigencia nacional, no tenemos dirigencia estatal y no tenemos dirigencias municipales”.
Diagnosticó que lo que pasa en el partido del presidente López Obrador es una gran falta de organización y cohesión, debido a que los liderazgos del movimiento no se ponen de acuerdo en su afán por dominar los unos a los otros.
“Esos ribetes de soberbia con los que se están manejando, a mí particularmente no me gustan”, señaló.

Cuestionó a todos los militantes que ahora pugnan por obtener el máximo provecho a través de Morena, y hace unos años, en 2015, ni se les veía por el partido guinda, simplemente porque no les representaba un beneficio a sus bolsillos.
“Creen que viniéndose a Morena, aunque sean rateros, traidores o mentirosos, Morena los va a purificar. Eso no es cierto”, sentenció.
Así, la fundadora del movimiento que pretendía regenerar a la nación, dejó en claro que hasta el momento Morena no ha hecho más que traicionar sus compromisos con el pueblo de México.




