Melissa García – Morelia, Michoacán
En algunos casos fue muy visible que les funcionó el acarreo, la compra del voto, los desayunitos, las despensas y cosas de esas; sí les funcionó, claro que sí, en algunos casos de tal manera que gente como Sergio Pimentel Mendoza que se fue de gira a Puruándiro, allá le fue muy bien, relató profundamente molesta la diputada federal Ana Lilia Guillén.
La legisladora que con anterioridad había denunciado la coacción del voto para elegir a los 120 consejeros que salieron de las 12 Asambleas en Michoacán, precisó en entrevista telefónica que en Zamora y Ciudad Hidalgo no se le permitió entrar a la gente y aun así se llevó a cabo la asamblea.
En Puruándiro, primero entró el séquito de Pimentel Mendoza, actual dirigente de Morena, mientras que el grueso de la población fue relegada. Con dificultades salió Apatzingán y Lázaro Cárdenas, donde se previó la compra del voto y no se pudo dar, acusó.
“En Morelia la única que ganó comprando el voto a 200 pesos fue Guliana Bugarini junto con otro compañero, esto fue señalado de manera abierta”, resaltó.

“No hubo violencia, pero de entrada se violenta el asunto cuando se hace este tipo de situaciones en las cuales se mide el hambre de la gente con las despensas y los 200, 300 o 500 pesos. Yo creo que entre más hambre ven, más se le tiene que ofrecer a la gente. A mí, por ejemplo, me ofrecieron sólo 200 pesos porque vivo en una colonia popular”, aclaró.
Dijo que se valorará si existen elementos para llevar a las áreas jurídicas y legales algún procedimiento. “Pero aunque no se fuera, no quita que el delito se haya cometido, pues se estuvo amenazando a la gente a través del uso de programas sociales”.







