Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán
Quedan 24 días para que se apruebe el nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC); de no aprobarse en la sesión legislativa del Congreso estadounidense, ya no habrá posibilidades de concertarlo en 2019, con lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador entendió que en relaciones diplomáticas “las flatulencias no se combaten con más flatulencias”, indicó Arturo Sarukhán, exembajador de México en Estados Unidos.
Al brindar la conferencia magistral “México y Estados Unidos en la encrucijada del TMEC” en el marco de la Convención Nacional de delegaciones, sectores y ramas de Canacintra 2019, el diplomático mexicano explicó que el tratado representará una bisagra para las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2020.
“Tenemos una ventana estrecha; desde hoy quedan 24 días de sesión legislativa para que el Congreso apruebe el TMEC, antes de que inicien las elecciones primarias del partido demócrata. Si no se aprueba antes del último jueves de noviembre, ya no hay posibilidad de aprobarlo este año”, señaló el conferencista.

En ese sentido, Arturo Sarukhán indicó que las elecciones primarias que definirán al candidato que le hará frente a la reelección de Donald Trump en 2020 serán un elemento vital para generar una inercia en torno al TMEC.
Resaltó que México tiene que salir de la caja de relación con Estados Unidos y asumir otra postura ante las circunstancias comerciales.
“El presidente Andrés Manuel López Obrador entendió sabiamente que la flatulencia no se combate con más flatulencia, porque desde 2014 Trump vio a México como una piñata electoral y lo volverá a hacer en su campaña rumbo a la reelección”, añadió.

El especialista en Relaciones Internacionales refirió que el presidente Donald Trump tiene un problema personal y no diplomático con México, afirmación que sustentó recordando que en 2013 al magnate estadounidense se le cerraron las puertas de inversión para tres proyectos de negocios: un desarrollo inmobiliario en la Riviera Maya, otro en California y uno de sus socios mexicanos “le robó” dinero en la organización del certamen de Miss Universo, y a raíz de ello comenzó el golpeteo en redes sociales contra los mexicanos, lo que le generó réditos electorales y ganó la Presidencia.
México y Estados Unidos tienen una relación comercial de mil 600 millones de dólares diarios generados desde el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) de 1994, con el cual se quintuplicaron los flujos comerciales, convirtiendo a México en el segundo socio comercial de Estados Unidos, al comprarle más exportaciones que toda América Latina, o más que Japón y China juntos, o más que el bloque de Brasil, Rusia, India y China.

El ex embajador mexicano sintetizó que mientras el gobierno estadounidense “juega a la matatena”, México deberá “jugar ajedrez”, ya que en su campaña de reelección Trump usará el discurso de violencia exacerbada que se vive en México para atacar al país de nueva cuenta.
“Ya le sirvió el discurso de ataque a la migración, y pronto usará el del crimen organizado y las drogas y hará algo similar de generar aranceles punitivos. Si no se combate al crimen organizado, es la misma receta que le dio resultado con capacidad de usar chantaje; la volverá a usar y también usará el TMEC. Ahí es donde México tendrá que ponerse las pilas y generar un acercamiento con el partido demócrata; es decir, nos quedan 24 días antes de las elecciones primarias y si no se aprueba en ese periodo, no habrá aprobación este año, y de no ponerse las pilas, a ver quién le dirige la palabra a México en los próximos 20 años”, añadió.
Concluyó citando el ensayo México y Estados Unidos: posiciones y contraposiciones que Octavio Paz escribió en los años 70, al resaltar que el principal problema de la relación entre ambos países era que “los mexicanos no sabían hablar y los norteamericanos no sabían escuchar”. No obstante, dijo, del año 1994 en adelante México se hizo escuchar en materia de relaciones económicas, pero ahora bajo circunstancias de relación comercial más complicadas, con lo que ahora tendrá que ganarle la jugada política a Donald Trump.







