Melissa García – Morelia, Michoacán
Para fomentar el desarrollo comunitario cultural a través del vínculo artístico, talleristas en diversas disciplinas acercan saberes, además de productos con valor social a colonias y tenencias de Morelia.
Con la presentación y arranque oficial del programa Barrio de Corazón, la Plaza de Armas de Morelia fungió como sede para la exhibición de seis talleres que colaboran en el proyecto.

Ana Karina Ayala Villanueva ofrece con su idea Paisajes cotidianos, objeto del día a día, el acercamiento al oficio de la cerámica, informó Netzahualcóyotl Ávalos, jefe del departamento de patrimonio e identidad de Cultura Emblemática de Morelia.
Los talleres ya se encuentran funcionando en colonias como Nueva Chapultepec, Chapultepec Sur, Arboleda del Río Grande, Vasco de Quiroga, fraccionamiento Villas del Pedregal, fraccionamiento Villas del Oriente y en la comunidad de Umécuaro y en estos participan niños, jóvenes y adultos mayores.

Asimismo el proyecto El círculo del ruido, impartido por Zuri Tamatz García Basillo, compositor y maestro de música del Conservatorio de Morelia, consiste en un taller que tiene la intención de desarrollar la apreciación musical y acercar al estudiante ala ejecución de la música contemporánea, clásica y desde el ruido, como los sonidos exteriores o los producidos por el propio cuerpo.

Mi voz y mi palabra, proyecto de Carolina Alejandra López Herrejón, se trabaja en el fraccionamiento Villas de Oriente, donde a través del taller se fomenta la lectura y la escritura desde el arte y la creatividad, además de la tradición oral, donde contar historias se vuelve esencial para enriquecer la imaginación e impulsar el gusto por las letras.

Para Juan Eduardo Salinas Mora, pasante de la Licenciatura en Artes Visuales, su proyecto Con las manos en el grabado está dirigido a jóvenes y adultos de la comunidad de Umécuaro, y a través de este se aprenden varias técnicas de la gráfica con materiales reciclables.
Tu voz, nuestra comunidad, a cargo de Nora Lucía Díaz González, lleva a las vivencias y experiencias a dar vida al teatro comunitario, representando situaciones cotidianas como la violencia de género contra las mujeres.
Dicen que soy de Morelia, de Fernando Bolaños Bermúdez, brinda a la comunidad el conocimiento básico de las bellas artes, herramientas, técnicas y de producción escenográfica.







