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Morelia, Michacán – Juan Antonio Magallán

Nunca más políticas apaga fuegos hacia las comunidades y pueblos originarios de Michoacán; más recursos para la Universidad Michoacana e Intercultural Indígena y el incremento de partidas presupuestales para la investigación, solicitó José Francisco Martínez Gracián, recipiendario de la Presea Melchor Ocampo 2019.

En Sesión Solemne del Pleno del congreso estatal, el secretario de gobierno de Michoacán, Carlos Herrera Tello, entregó la presea al presbítero michoacano, quien lanzó tres peticiones atentas a los representantes de los tres poderes reunidos en la ceremonia celebrada al mediodía de este 03 de junio: dialogo circular con comunidades indígenas, más recursos para investigación y universidades públicas.

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“Pedimos un diálogo circular y permanente con los pueblos originarios de escucha y de prevención y nunca más políticas apaga fuegos, queremos más recursos para la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán y el Colegio de Michoacán, así como para cada una de las escuelas y las comunidades marginadas, además del incremento de partidas para investigación, que es el pivote de todo desarrollo”, expresó durante su discurso el condecorado.

Señaló que no recibía la presea a título personal, sino en nombre del pueblo purépecha, comunidad que lo ha acompañado durante los últimos 45 años. Recalcó que las comunidades originarias de la entidad se enfrentan cada día a la falta de un sistema educativo de calidad, carencias de caminos, servicios públicos y otras pandemias que se han vivido desde la Conquista Española.

“No se logrará la pluralidad política si se sigue seccionando a los pueblos indígenas que encontramos en la Riviera del Lago de Pátzcuaro, la Meseta Purépecha, la Ciénega y la Cañada de los Once Pueblos, que ayudaría que fueran conformados en un solo distrito electoral”, aludió.

Cerró su participación al señalar que si Melchor Ocampo viviera, echaría en cara a la clase política que el patrimonio tiene su origen en el sufrimiento de los pueblos originarios.

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El condecorado nació en Sahuayo, Michoacán, el 22 de mayo de 1949 estudio Filosofía en Zamora, Historia en la Normal Superior Nueva Galicia de Guadalajara y Geología de manera autodidacta. Ha gastado los últimos 40 años de vida trabajando por el desarrollo integral, la reconciliación, restauración del tejido social y la paz de los pueblos purépecha, ejercido por 35 años su labor de servicio desde las comunidades de Patamban, Corupo San Felipe de los Herreros y Nahuatzen.

Entre su logros de pacificación destaca que luego de decenas de años, heridos y muertos, tras intenso y continuo dialogo, consiguió que las comunidades purépechas de Cocucho y Urapicho, convinieran la paz, reuniendo en la zona de conflictos al grupo de cada comunidad y fungiendo como testigo de honor el entonces gobernador del Estado Lázaro Cárdenas Batel. Desde entonces no ha habido enfrentamiento alguno hasta la fecha.

Además ha realizado trabajos de rescate medioambiental, con campañas de limpieza de bosques y reforestación, salud comunitaria, recreación. Es fundador de la UIIM y ha participado en decenas de publicaciones de libros, a través de coedición y autoría.

También ha sido reconocido con la Presea “Nahuatzen” en 1999, Tocavén” al mérito social en 2004, “Eréndira” en el mismo año, “Premio Estatal Ambiental” (2010) y con el Doctorado Honoris Causa en 2012 entregado por la UIIM.

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