Morelia, Michoacán – Juan Antonio Magallán
Los retos que implican construir un personaje a través de la improvisación, fue la enseñanza que les dejó Elpidia Carrillo a los estudiantes de actuación que se dieron cita a su Master Class brindada en el marco del IV Festival Internacional de Cine sin Cines de Michoacán.

Acompañada del actor Jesse Borrego (famoso por interpretar a Cruzito en la película Sangre por Sangre) y el director Gabriel Retes, así como una centena de estudiantes de actuación, Elpidia Carrillo arrancó su clase con una sencilla pregunta: “¿Cuál es la principal herramienta de un artista?”, lo que dio pie a una serie de especulaciones: “la imaginación, la espiritualidad, la mente, las emociones, etc.” por parte de los asistentes reunidos en el Auditorio del Centro Cultural Clavijero, sede de la clase.

Tras una serie de divagaciones por parte de los asistentes, la actriz les dijo, no es tan difícil: “La voz”, y con un grito cargado desde el diafragma, la actriz secundaria de Depredador exclamó: “estoy harta de tener la puta ignorancia de no tener voz”, dejando impactado a todo público asistente, para luego soltar una carcajada, tan característica en su carácter.

La actriz oriunda de Parácuaro montó dos ejercicios escénicos en los que retó a los participantes para construir un personaje y percatarse cómo a través de la improvisación se involucran recuerdos, emociones, fobias y filias de un actor, todo con el acompañamiento de reflexiones posteriores.

“Debemos pasar del miedo a la experimentación de las emociones”, mencionó la actriz antes de montar su segundo ejercicio escénico en el que se representó la intervención de la policía federal en un hogar, escena que dijo ser muy recurrente en toda la geografía michoacana en la que los azules llegan sin orden de cateo a amedrentar a familias enteras.
A manera de síntesis, la actriz que salió de su pueblo natal (Parácuaro) a los 10 años para trabajar en Uruapan como ayudante de curandera y recibir pollos y chivos como pago por “limpiar cuerpos con huevos” y después convertirse en ayudante de cocina, mesera y al final, convertirse en modelo y actriz de Hollywood, invitó a escena a uno de los iniciadores de los grupos de autodefensas de Michoacán: Hipólito Mora.

El luchador social resaltó que el arte será el único camino para reconstruir a un México que “está hecho pedazos, aunque algunos digan que todo está bien” y apuntó que a pesar de bañarse de enemigos por encabezar el movimiento armado de autodefensas, será un aliado del arte y la cultura, esto mientras mantenía la vista siempre puesta sobre la puerta, con ese sentido de alerta de quien tomó las armas para enfrentar la incapacidad estatal de brindar seguridad a su municipio, en aquel febrero de 2013.

A la Master Class se sumó el maestro Gabriel Retes, director de 28 películas mexicanas, entre las que destacan El Bulto, Chin Chin el teporocho y Nuevo Mundo (ésta última enlatada durante décadas) quien justamente detectó que Hipolito Mora vive en un eterno estado de alerta, al igual que millones de mexicanos que tienen que sortear su suerte en un país con más inseguridad que certidumbre.
“Los mexicanos vivimos con un ojo atrás, pero justamente tenemos que luchar para quitárnoslo y el arte y la cultura serán ese camino para dejar de tener miedo de salir a la calle”, concluyó el artista mexicano.

Tras la clase maestra, los artistas se dirigieron a Parácuaro en cuya plaza principal se instalará un proyector y una pantalla para exhibirle películas a los habitantes y con ello, se adentren a las posibilidades que da el cine: vivir otra realidad por 100 minutos con una fábrica de sueños que demuestra que el séptimo arte no es “snob ni elitista”, sino que el pueblo puede acceder a él, a pesar de no tener salas propicias para ello.
Posteriormente, la caravana cinematográfica seguirá su curso hacia Angahuan, Arantepacua y Cherán, las actividades concluirán el próximo 01 de junio.




