Redacción – Morelia, Michoacán
El presidente de la Comisión de Turismo del Senado de la República, Antonio Garcia Conejo, decidió posponer la discusión del proyecto de reforma de la Ley General de Turismo que disuelve el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), ante la sensibilidad del tema.
Y es que la intención del Gobierno de México y de sus bancadas oficialistas, mayoría absoluta en ambas cámaras, de disolver el CPTM ha caído como bomba a los empresarios turísticos, especialmente a los de Quintana Roo, que ven en ello la concreción del abandono de la Cuarta Transformación al sector turístico en el país.
A pesar de ser la segunda actividad económica de México, que aporta el 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB), el proyecto país de Morena ha recortado a su mínima expresión los estímulos y programas a este sector productivo. Sólo con la desaparición del CPTM, el presidente López Obrador busca ahorrarse los 24 mil millones de pesos que la administración de Enrique Peña Nieto destinó para su subsistencia.

En el caso del Caribe Mexicano, que con Cancún, Playa del Carmen y la Riviera Maya concentran la región turística más importante del país, las condiciones climatológicas son ya de por sí una amenaza, pues la cantidad de sargazo que llegará este año a sus playas se incrementará enormemente, lo que representa un reto económico de las mismas dimensiones, y el Gobierno Federal no ha dado muestra alguna de querer coadyuvar o involucrarse en una solución.

A esto se suma que el presidente de México tomó la decisión de reducir a cero la inversión en promoción turística de nuestro país en el exterior, lo que todas las demás fuerzas políticas, la iniciativa privada y los expertos han considerado un contrasentido, pues lo que López Obrador ve como un “ahorro” en nombre de la “austeridad republicana”, todos los demás fuera del partido guinda (y aún muchos dentro del mismo) lo ven como una enorme pérdida de ingresos para el país, que impactará al propio Gobierno Federal en su presupuesto del 2020.
Una cosa es “ahorrar”, y otra dejar de invertir, advierten, y calculan las pérdidas para 2024 en al menos 20 mil millones de pesos.

En este contexto, y tomando en cuenta que que las modificaciones que propone Morena a la Ley General de Turismo se concentran en la construcción de infraestructura, como el famoso proyecto del Tren Maya, y que ponen en riesgo los 10 millones de empleos que el turismo genera directamente en nuestro país, el senador Toño García tomo la decisión de evitar un mayoriteo oficialista y una reforma exprés, y obligar con ello al Senado a hacer una reflexión y un debate profundos de las implicaciones que cada decisión tendrían en la enorme cantidad de mexicanos que trabajan y operan en el sector turístico.

El senador de la República por Michoacán, convencido de que los empresarios turísticos no pueden quedarse solos en la tarea de generar el andamiaje que sostiene al Sector Turismo, sino que debe haber una estructura de acciones compartidas por el Estado y la iniciativa privada, dio un paso decisivo para asegurarse de que las decisiones que se tomen respecto de las reformas a la Ley de Turismo tomen en cuenta que esta es una actividad económica que beneficia a las familias trabajadoras y a las empresas, pero también al gobierno, que recibe grandes cantidades de impuestos provenientes de esta área.

Cada peso destinado a Turismo debe de estar bien planificado y razonado por todos los implicados, es el pensamiento del senador michoacano, buscando que se invierta con inteligencia. Por ello, Toño García dispuso y consensuó que sea ya en el siguiente periodo legislativo cuando se discuta el tema, punto por punto, para el beneficio de todas y todos, y no sólo para los proyectos insignia de la administración federal.







