Adid Jiménez – Morelia, Michoacán
El día de su inauguración, en el no tan lejano 2015, acudieron autoridades ambientales, amantes de la naturaleza, estudiantes de escuelas vecinas y algunos medios de comunicación. Con bombo y platillo fue inaugurado el Santuario Nacional de la Orquídea, en la tenencia de San Miguel del Monte.

Ese día se dijo que era el primero en su tipo en el país, que contaría con un museo, sala audiovisual, laboratorio con tecnología de última generación y un inmenso invernadero para reproducir especies nativas de orquídeas y algunas híbridas.
Sin embargo, casi cuatro años después, el sitio está abandonado. El edificio que albergaría el laboratorio, museo y sala audiovisual está vacío, no cuenta ni siquiera con mobiliario. El caso del invernadero es un poco más triste: el inmenso espacio nunca se terminó de construir.

Otra parte del terreno fue adecuada para que los visitantes pudieran recorrer el bosque y conocer las diferentes especies de flora del lugar. Como era de esperarse, ante la falta de cuidados los senderos ya fueron reclamados por la naturaleza, que poco a poco los borra.

Sin embargo, aún quedan vestigios de actividades humanas en el lugar, tal como el saqueo de flora. Basta con recorrer los senderos y notar en los troncos de los árboles algunas raíces enredadas, pero sin la planta a la cual le pertenecen, esa es la evidencia de que alguien arrancó la orquídea y probablemente la vendió en algún mercado.

De acuerdo con la investigación de Irene Ávila Díaz, publicada en la revista de divulgación Saber Más de la Universidad Michoacana, existe en México cerca de mil 300 especies de orquídeas, de las cuales se pueden hallar poco más de 200 en Michoacán. La Norma Oficial Mexicana 059 incluye a 180 especies mexicanas en alguna categoría de riesgo.
Discover more from Primera Plana MX
Subscribe to get the latest posts sent to your email.











