Siempre útiles y esclarecedores los conceptos del intelectual consentido de la 4T, Paco Ignacio Taibo II (PIT II), recurrimos a su contundencia: “ya les dimos el primer madrazo en el hocico”.
Pero no nos referimos a quienes critican la tesis de que abaratar el precio de los libros hará del país un territorio de lectores. A ellos ya los ‘madreó’ nuestro gurú sexenal.
La elocuencia de la cita es para los maestros de la Sección XVIII de la CNTE en Michoacán y los madrazos que le han puesto a la economía del país. Los golpes no han sido sólo al hocico; alcanzaron cachete, nariz y ojo. Una madriza, pues.
Así es señoras y señores: los maestros michoacanos se pasaron de cabrones (gracias PIT II por darnos siempre las palabras precisas) y con sus bloqueos a las vías del ferrocarril le pegaron un chingadazote a las perspectivas de crecimiento económico nacional y al Producto Interno Bruto (PIB) del país.
No lo dice la prensa fifí ni el conservadurismo neoliberal. Es el reporte oficial del Banco de México (Banxico), que el miércoles recortó su pronóstico de crecimiento de la actividad económica del país para este año: de 1.1 por ciento (en el peor escenario) a 2.1 por ciento. Al iniciar el año, se consideraba factible crecer entre 1.7 y 2.7 por ciento.
¿Por qué el ajuste del Banco Central? Porque a la pérdida de dinamismo en el comercio mundial y en la actividad económica global, se observan factores internos de desaceleración. En ese balance de riesgos, prácticamente el primer trimestre de 2019, es de expectativas cero.
Esos factores negativos están perfectamente identificados: el bloqueo a las vías ferroviarias que impactó de forma directa en la producción; el desabasto de gasolinas; los conflictos laborales en el norte del país; la menor producción petrolera, y una marcada debilidad de la inversión, nacional y extranjera.
¿Tendrán alguna idea (conciencia es mucho pedir) los centistas y sus alcahuetes del impacto de su irresponsabilidad e intransigencia? Si ellos no, ya es tiempo que el Gobierno Federal les ponga un hasta aquí y pinte su raya. La mayoría de los ciudadanos no tiene por qué seguir pagando los costos del desmadre del magisterio, que no son pocos, y cada vez más pesados.
Y si para los ciudadanos, las movilizaciones del magisterio son una amenaza (hasta para su seguridad, por su puesto), para el Gobierno que se dice de la cuarta transformación, se han convertido en un cerro muy empinado en el camino.
Vale la pena advertirlo y no dejarlo pasar, porque viene en el calendario legislativo la nueva reforma educativa, que seguramente la CNTE presionará para que sea un traje a la medida de sus intereses. Y ya sabemos cómo se las gastan… y de lo que son capaces.
¿O cuántos madrazos más tendremos que aguantar de los maestros y de su (corrompida) lucha que sigue y sigue?
Posdata: hay que seguir, leer y citar a PIT II. Es esclarecedor. Neta que sí.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







