Los tránsfugas perredistas tienen un trazo que los distingue, sobre todo a partir de 2015: el oportunismo, la vaguedad y el resentimiento. Exprimieron del partido hasta la última gota; ya saciados, se van, abandonan la casa y destilan rencor como respiran. Ellas y ellos, claro está, duermen en la castidad.
Sin respeto por ellos mismos ni por la casa que habitaron y de la cual obtuvieron cargos y recursos públicos, lanzan arengas llenas de veneno. El PRD es lo peor de lo peor, dicen, casi casi como una cueva del mal. ¿Y de dónde salieron ellos? ?A poco cuando ellos estaban era el castillo de la pureza? ¿Y cómo obtuvieron las prendas que han presumido y presumen: senadurías, gubernaturas, diputaciones federales y locales, alcaldías, puestos de gobierno?
Señoras y señores, tránsfugas del PRD: ustedes vivieron de ese partido y se sirvieron (con la cuchara grande, por cierto) de ese partido. ¿La izquierda? ¡Por favor! A otro circo con esa maroma. Sería bueno, hasta por su salud, que le bajaran dos rayitas -por lo menos- a sus insípidos discursos. Recuerden: “el pueblo no es tonto… y se cansa de tanta pinche transa”.
La izquierda de la que hablan no está en su librito (si leen, verdad) más que como una izquierda electorera que los convirtió (López Obrador dixit) en inmorales chapulines, conservadores, vividores de la política. Las “mañaneras” son pedagógicas, eh, despiértense temprano a escucharlas.
Todo lo anterior resulta irrefutable (¿a poco no?) a cuenta de las nuevas deserciones que se fraguaron. Y por las que vienen, de aquí y de allá, todas con un mismo trazo: el oportunismo, la vaguedad y el resentimiento.
Patético el caso del diputado federal Mauricio Toledo, ex titular de la otrora delegación de Coyoacán. En San Lázaro estaba haciendo todo lo posible por congraciarse con Morena… y ¡zaz! Que lo descubren cobrando cuotas partidistas sin reportarlas al PRD. Al impresentable legislador ahora todos dicen despreciarlo: el PRD lo va a expulsar y los morenos dicen que no lo quieren ellos en su bancada. ¿Si se va o se queda, qué pasa? Más bien, ojalá y lo jubilaran.
En Michoacán, otro diputado federal, Carlos Torres Piña, anunció que con toda su corriente (ADN) se marcha del partido del sol azteca. ¿Se notará en el PRD la ausencia de Torres Piña y acompañantes de grupo?
Con o sin ellos, a cuenta de ellos y por ellos, la crisis del PRD continuará. ¿O qué hacía Torres Piña y su grupo por el PRD? ¿Qué hizo en el pasado Torres Piña por el PRD? Lo dirigió durante varios años en el estado, ¿y qué fue de ese período? ¿Alguien recuerda? Ya en serio, seamos serios.
¿En qué estábamos? Ah, sí, ya se van. Chuparon hasta la última gota.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







