Ciudad de México – Milenio
El aspirante a fiscal general, Bernardo Bátiz, advirtió que el presidente Andrés Manuel López Obrador es su amigo, pero no lo ve a diario ni es su consejero personal, por lo que no recibirá consignas y en el caso de investigaciones abiertas, como Odebrecht o la Estafa Maestra, no se va a detener para castigar a corruptos que se adueñaron del patrimonio que es de todos.
“Les aseguro que no voy a ser un fiscal carnal. Voy a ser un fiscal que sirva a la colectividad, no a sectores, no a partidos; en la persecución de la justicia voy a actuar así”, garantizó, al sentenciar que él sí perseguirá a quien sea culpable si el caso no ha prescrito.
Avaló la operación de la Guardia Nacional, al señalar que la debilidad en el combate a la violencia ha sido evidente ante la corrupción de autoridades en todos los órdenes, federal y local, que recibían órdenes y beneficios de grupos delincuentes, por lo que aunque las fuerzas armadas están entrenadas para eliminar al enemigo y no son solución final, el uso de la policía militar “sí es un buen paso para acercarnos a la solución ideal”.
Aunque López Obrador ha señalado que no habrá persecución, Bátiz aseveró que de asumir la titularidad de la Fiscalía General, “no vamos a detenernos en ningún asunto, nos vamos a archivar, a guardar en el cajón del escritorio ninguno de los asuntos que están pendientes”.
“Vamos a perseguir todos los delitos que se hayan cometido, las denuncias que tengamos, los delitos de los que tengamos noticias, que sean del ámbito federal, serán investigados y llevados ante el juez los culpables”, insistió.
Sobre casos particulares como Odebrecht, Bátiz aseveró que en ese y en todas las carpetas abiertas de investigación, todos los que sean indicados o sospechosos, y aunque se implique a cualquier sector o persona, “no nos detendrá nada para detener a quienes cometieron delitos. El adueñarse del patrimonio que es de todos, cometer actos de corrupción debe ser un delito perseguido por la fiscalía o quien tenga a su cargo el deber de hacerlo y los jueces deberán dictar las sentencias que debemos de dar”.
Sostuvo que buscará no tener fallas, pues la autonomía y eficacia dependen no tanto de las leyes, sino de la convicción y subrayó que bajo su encargo no habrá una Fiscalía General de amigos ni enemigos políticos, porque no trabajará con consignas.







