Juan Antonio Magallán – Morelia, Michoacán
En México se robaban más de mil pipas diarias de combustible, pero desde la implementación del Plan para evitar el robo de gasolina, solamente se han hurtado 50.
Para distribuir todo el combustible a nivel nacional se requieren de cuatro mil pipas, se conoce lo que está pasando en Pemex “es un robo bien orquestado, permitido y tolerado”, pero se controlará la situación, aseguró Andrés Manuel López obrador, presidente de México.
En entrevista, el titular del ejecutivo federal dijo que el abasto de gasolina en Michoacán ya se está regularizando, eso luego de que en fin de año, decenas de gasolineras de la entidad no tuvieran producto para vender.
“Nos pareció raro que fue aquí donde se padeció de desabasto, afortunadamente ya se está resolviendo y normalizando el abasto. No puedo adelantar nada sobre las causas, hay que tomar en cuenta que se necesita transportar bastante combustible se requieren alrededor de cuatro mil pipas para distribuir gasolinas en México y a veces hacen falta, lo que es un hecho es que a partir del inicio del plan para evitar robo de combustible, se redujo el robo porque se estaban robando más de mil pipas diarias y ayer solamente hubo 50”, explicó López Obrador.
En ese sentido, el presidente de México comentó que se conoce el plan “bien orquestado” de los huachicoleros, red corrupta proviene desde el interior de Pemex, por lo que se decidió implementar un plan para frenarla.
En el 2018, en Michoacán se recuperaron 787 mil 775 litros de combustible robado. A nivel nacional, en los últimos tres años se han robado 140 mil millones de pesos por huachicoleo. En 2016 robaron 26 mil barriles (30 mil millones de pesos); en el 2017 43 mil barriles (50 mil millones de pesos) y en 2018 se han robado 58 mil 200 barriles (66 mil 300 millones).
Derivado de esa rapiña de combustibles, la Presidencia de México, implementó un plan para combatir el huachicoleo con la participación de elementos de la Sedena, Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y Profeco. Cuatro mil militares resguardan las 58 instalaciones estratégicas de Pemex y sus seis refinerías, así como terminales de almacenamiento y estaciones de rebombeo.







