Foto: El Financiero

Parece que todo quedó en juegos artificiales. El tema de la participación de los llamados superdelegados en estrategias de seguridad quedó resuelto en la primera reunión del presidente Andrés Manuel López Obrador y los gobernadores. Las entrevistas que se dieron al término del encuentro son ilustrativas: todos y todas estuvieron de acuerdo.

Punto de acuerdo: los coordinadores de los programas sociales de la Federación no serán los secretarios técnicos de los consejos estatales de seguridad, ni convocantes a las reuniones ni mucho menos participantes con poder de decisión; esas secretarias técnicas las ocupará quien designe en su momento el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo Montaño.

Una vez que entre en operaciones la Guardia Nacional, el mando (en esos consejos) lo tendrá un militar, y en regiones con costa, el representante de la secretaría de Marina Armada de Mexico.

Así quedaron y las diferencias, parece, quedaron superadas. Los superdelegados serán los responsables de los programas federales en cada entidad, sobre todo de los sociales y de los padrones de bienestar.

Ese, el tema de la seguridad, es el que más preocupaba a los mandatarios estatales. Pero hay otros temas que quedaron pendientes de atenderse y que marcarán la agenda nacional en los próximos meses: educación, y presupuesto y coordinación fiscal.

Hay que recodar que, en el caso de Michoacán, el gobierno estatal decidió devolver a la federación los servicios educativos, que rebasan sus capacidades financieras y representan -en los hechos- una amenaza para la planificación y viabilidad de la hacienda local.

El gobernador Silvano Aureoles presentó el trámite respectivo ante las secretarías de Hacienda y de Educación Pública cinco días antes de que iniciara la nueva administración federal, fijando un plazo de 30 días para que Michoacán quede liberado de los compromisos establecidos en el acuerdo nacional para la educación básica.

Corren los días. Y lo que más próximo está es la presentación de la iniciativa del presidente López Obrador para revertir la reforma educativa que impulsó su antecesor.

De la medida que anunció el Gobierno de Michoacán, lacónica respuesta en una entrevista:

“(…) en una de esas le tomamos la palabra al gobernador” y se quedan (en la Federación) con los servicios educativos del estado.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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