Morelia, Michoacán.- De todas las problemáticas que afrontamos como sociedad en el día a día, una que nos llama con urgencia a sumar voluntades y actuar al respecto en Michoacán, México y el mundo, es la severa contaminación del aire, esa que respiramos desde que despertamos.
Este fenómeno que se veía lejano a nuestra realidad y que sólo debía preocupar a las grandes urbes -como la Ciudad de México-, ahora nos ha alcanzado como estado y las afectaciones que trae consigo no sólo repercuten en el medio ambiente, sino directamente en la salud de todas las personas, que se manifiesta principalmente con enfermedades respiratorias y hasta cáncer.
Michoacán actualmente tiene un parque vehicular de 38 mil unidades, hablando únicamente del transporte público: taxis, combis, camiones urbanos, sin mencionar la cantidad de vehículos privados que diariamente circulan por la entidad.
De acuerdo a datos de la Comisión Coordinadora del Transporte Público de Michoacán (Cocotra), de estas 38 mil unidades, aproximadamente 24 mil son taxis y las restantes, combis y camiones urbanos.
La Zona Metropolitana de Morelia-Álvaro Obregón-Charo-Tarímbaro, es la más alarmante en este tema; cerca de 12 mil unidades del transporte público circulan diariamente, en 27 rutas de combis y 20 más de camiones urbanos que brindan servicios.
Pero ¿cuál es el factor preocupante de esto? En el estado y en todas partes del mundo, las fábricas y los vehículos son los principales generadores de contaminación del aire, ya que muchas unidades se encuentran en deterioro y aunado a la falta de mantenimiento, emiten gases que afectan el ambiente.
CONVERSIÓN VEHICULAR, UNA ALTERNATIVA DE SOLUCIÓN
De acuerdo al titular de la Cocotra, Marco Antonio Lagunas Vázquez, el incremento de unidades del transporte público y el número de rutas, se debe al crecimiento de la mancha urbana, misma que es equivalente al número de nuevos conjuntos habitacionales y los consecuentes servicios que ello genera.
Si bien la solución a la contaminación no se encuentra en la desaparición del transporte público, sí urge modificar esquemas y mecanismos que permitan aminorar este problema; entre ellos, concientizar a trabajadores del volante en hacer la conversión de sus vehículos al uso de gas natural, además de no incrementar el número de concesiones del servicio urbano.
Pero como sociedad también debemos adquirir nuevas formas de movilidad, como el uso de la bicicleta, caminar, apostar por el trasporte masivo; adquirir poco a poco la cultura de utilizar el transporte privado con menos frecuencia.
Lagunas Velázquez expuso la necesidad de fortalecer, eficientizar y modernizar el transporte público, a fin de prestar un servicio de mayor calidad y menos contaminante; “necesita ser más rápido, más seguro, con buenos vehículos, en esas condiciones las personas van a preferirlos y van a dejar sus vehículos en casa”.
Del padrón de vehículos del transporte público que circulan en Morelia, poco más de mil unidades son las únicas que han optado por la conversión al gas natural, opción que además de aminorar la contaminación, resulta un ahorro económico, que a la postre, les permitirá adquirir una unidad de modelo más reciente.









