Ciudad de México.- Andrés Manuel López Obrador, próximo presidente de México, abrió las puertas de su casa y sentó en su mesa al actual presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en donde comieron este miércoles platicando como dos viejos amigos.

Así lo presumió quien será el primer mandatario de México desde este 1 de diciembre, a través de su cuenta de Twitter, en donde explicó que este íntimo encuentro fue para definir el programa para la ceremonia de cambio de mando, en donde se le dará la máxima nvestidura del país a López Obrador.


Apenas ayer el presidente electo ratificó que no se investigará a los funcionarios públicos salientes de los que haya sospecha de corrupción, y explicitó que esto incluía a todos los expresidentes.

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