No faltó quien levantó la ceja cuando escuchó el elocuente planteamiento de la diputada local Cristina Portillo Ayala para bajar los altos salarios de la alta burocracia michoacana y empatar, lo antes, la legislación local con la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos.
Excelente propuesta que arrancará aplausos, se dijeron algunos, pero inmediatamente recordaron todos los años que la ex perredista y ahora combativa militante de Morena ha vivido -y muy bien- del erario. Y de los lujitos que se ha dado al pertenecer, en diferentes etapas y periodos, al gobierno rico y burocracia dorada que tanto critica.
En el recinto parlamentario recordaban ayer mismo la larga exposición que hizo el ex dirigente del PRD en el estado, Martin García Avilés, de las muchas propiedades que Portillo tiene en Morelia y que suman varios millones de pesos, además del vehículo de lujo en el que se circula por el maltratado asfalto de las avenidas de la capital michoacana.
En plena campaña, García Avilés le enlistó siete casas en Morelia, incluyendo tres en la colonia Chapultepec Sur y otra más en el fraccionamiento Américas Britania.
Por eso, no faltaron entre sus propios compañeros legisladores, los comentarios y las preguntas maliciosas: ¿creerá Cristina que la mano de AMLO sí borra el pasado y perdona todos los pecados?
Y ni hablar, no se escapó de la broma: lo moreno no quita lo fifí
¿Que van a hacer con los policías estatales y municipales?
El Plan Nacional de Paz y Seguridad que presentó ayer el presidente electo Andrés Manuel López Obrador deja toda la responsabilidad de la seguridad pública del país en manos de los militares y marinos, cuya actuación se regulará por el marco legal que dará vida a la Guardia Nacional.
La capacitación incluida de quienes en un futuro se incorporen a la nueva institución, correrá a cargo de las secretarías de la Defensa Nacional y Marina Armada de México.
Destaca, sin embargo, el olvido de las policías estatales y municipales en el plan de seguridad del próximo gobierno de la República. ¿Y su capacitación? ¿Su equipamiento? ¿Su certificación? ¿Qué no quedamos que por ahí empieza el problema?







